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Vera Rubin y el descubrimiento del Lado Oscuro del Universo

Autor
Categoría
Astronomía
etilmercurie
Física
Fecha de Publicación
2017/01/17
Temas
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El pasado 25 de diciembre falleci√≥ a los 88 a√Īos Vera Rubin. Gracias a ella, sabemos que algo desconocido pasa en el universo: a grandes escalas, las galaxias parecen atraerse de manera diferente a c√≥mo lo hacen los planetas que vemos en el cielo. A esta diferencia misteriosa se le asigna una causa a√ļn no comprobada: la existencia de una materia y una energ√≠a ¬ęoscura¬Ľ, que estar√≠a presente en casi el 90% del universo observado. Y si bien este descubrimiento revolucion√≥ el mismo concepto del universo, Vera nunca fue considerada para el premio Nobel de F√≠sica (1).
Vera Rubin utilizando el telescopio del observatorio Kitt Peak con un espectrógrafo del Departamento de Magnetismo Terrestre (Carnegie Science Center) en 1970. https://home.dtm.ciw.edu/users/rubin/
Este es un sencillo homenaje de Etilmercurio a una mujer que, a pesar de la √©poca en que vivi√≥, abri√≥ la puerta a uno de los misterios m√°s grandes de la ciencia: ¬Ņpor qu√© a tanta gente le gusta¬†Arjona? ¬Ņde qu√© est√° hecho el universo?

Aprendiendo a leer las estrellas

Vera Cooper Rubin naci√≥ en el a√Īo 1928 y desde muy joven mostr√≥ inter√©s en la astronom√≠a. A los 10 a√Īos comenz√≥ a mirar el cielo y a intrigarse con el movimiento de las estrellas.
¬ęA los 12 a√Īos, prefer√≠a quedarme despierta mirando las estrellas que irme a dormir. Comenc√© a aprender. Empec√© a ir a la biblioteca y a leer. Pero fue s√≥lo mirar las estrellas desde mi cuarto lo que hice al principio. No hab√≠a nada m√°s interesante en mi vida que mirar las estrellas cada noche¬Ľ, dijo Vera en una entrevista (2) al AIP (Instituto Americano de F√≠sica).
Tras finalizar el colegio, Vera recibió una beca para estudiar en el Vassar College en Nueva York, una institución femenina. Luego inició sus estudios de postgrado en la Universidad de Cornell, después de ser rechazada en Princeton, ya que allí no aceptaron mujeres en el programa de Astronomía hasta 1975 (en ese tiempo, la tecnología en Princeton no era lo suficientemente avanzada como para que los telescopios funcionaran si el observador tenía genitales femeninos [?]) (3).
Fue mientras realizaba su tesis cuando estudió por primera vez la rotación de las galaxias. Tras presentar los resultados de su trabajo, uno de sus consejeros la incitó a exponerlo en la Sociedad Americana de Astronomía (AAS). Sin embargo, fue recibida con muy poco entusiasmo por los astrónomos asistentes. El concepto de movimiento del universo a gran escala era revolucionario y adelantado a su época, así es que generó el mismo escepticismo con el que son recibidas todas las ideas visionarias. El paper resultante de la tesis de Vera fue rechazado por las dos publicaciones astronómicas existentes en ese tiempo.
Incluso los pocos cient√≠ficos que admitieron sentirse intrigados por su trabajo mantuvieron el status quo de la √©poca: el f√≠sico te√≥rico y cosmologista George Gamow ‚ÄĒque terminar√≠a siendo su consejero de doctorado‚ÄĒ contact√≥ a Vera para conversar sobre su trabajo en la rotaci√≥n de galaxias, pero se neg√≥ a recibirla en sus lecturas en el laboratorio de f√≠sica aplicada de Georgetown, ¬ęporque las esposas no estaban¬†permitidas¬Ľ ah√≠ (no, esto no es un chiste).
Vera, utilizando el microscopio más potente de la época para encontrarle la gracia a ese comentario.
Claro que esto no detuvo a Vera en su af√°n por dedicarse a la astronom√≠a. Tras un receso para cuidar a su primer hijo, fue aceptada en la misma universidad de Georgetown para trabajar en su doctorado. All√≠ descubri√≥ que las galaxias efectivamente se aglutinaban, como limaduras de hierro bajo el efecto de un im√°n, y no estaban dispuestas al azar. Este descubrimiento, ignorado durante mucho tiempo, es ahora parte de la astronom√≠a convencional. No obstante, la falta de reforzamiento por parte de su gremio provocaba dudas en Vera sobre si se pod√≠a considerar a s√≠ misma como una astr√≥noma ¬ęreal¬Ľ.
En 1964, Vera se convirti√≥ en la primera mujer en tener acceso al observatorio Palomar, en California. Era tan raro en ese tiempo que una mujer se dedicara a la astronom√≠a, que el observatorio no ten√≠a ba√Īo de mujeres. Vera, al darse cuenta de esto, fue a su oficina, cort√≥ un pedazo de papel en forma de falda, lo peg√≥ sobre el monito de la puerta del ba√Īo y le dijo a todos ¬ęlisto cabros, ya hay ba√Īo de mujeres¬Ľ.
¬ęLook at all the fucks I give¬Ľ
Pero esta lucha constante no detuvo a Vera de su objetivo principal: el estudio de la rotaci√≥n de las galaxias. Durante su carrera, analiz√≥ el movimiento de m√°s de 200 galaxias y, entre otros descubrimientos, determin√≥ que las estrellas que orbitaban los bordes exteriores de las galaxias se mov√≠an a ¬†la misma velocidad que las estrellas al interior. Este resultado desafi√≥ todas los modelos de estructuras de galaxias existentes. A partir de esto, Vera concluy√≥ que las regiones distantes de las galaxias deb√≠an contener una considerable cantidad de masa densa, o ¬ęmateria oscura¬Ľ, que afectaba todo, desde la atracci√≥n gravitacional a la forma de las galaxias y a la forma en que las estrellas se mueven en relaci√≥n a las otras.
Hasta hoy, esta materia oscura no ha logrado ser observada, por lo que existen posturas divergentes sobre el tema: una de ellas plantea la existencia de esa materia oscura (que compondr√≠a alrededor del 25% de toda la materia/energ√≠a del universo); otra sostiene que el movimiento de las galaxias en c√ļmulos distantes se explica m√°s f√°cilmente a trav√©s de la teor√≠a de la Gravedad Modificada (Modified Gravity, MOG) (4) (5). La teor√≠a de¬†la materia oscura sostiene que √©sta interact√ļa con la materia bari√≥nica (la que conocemos) a trav√©s de la gravitaci√≥n, pero que lo hace muy d√©bilmente con la luz. Esta materia oscura encontrar√≠a su contraparte energ√©tica llamada ¬ęenerg√≠a oscura¬Ľ, que compondr√≠a el otro 70% (!!) del universo observado. Independiente de lo que determine la comunidad cient√≠fica en el futuro, los descubrimientos de Vera Rubin han trazado el camino que ha seguido (y que continuar√° siguiendo) la astronom√≠a durante muchas d√©cadas.

El Nobel que no fue

El innegable talento de Vera la hizo merecedora (y eterna candidata) del premio Nobel de F√≠sica. Sin embargo, nunca fue considerada y ahora que ya es demasiado tarde (el Nobel no puede entregarse de manera p√≥stuma), miramos hacia atr√°s buscando el motivo de esta imperdonable omisi√≥n. Y, obviamente, salta a la vista el poco reconocimiento que ha tenido el trabajo de mujeres en la f√≠sica. De hecho, la √ļltima vez que se entreg√≥ un Nobel en f√≠sica a una mujer fue hace 54 a√Īos (6). Quien lo recibi√≥ fue Maria Goeppert Mayer, por proponer el modelo de capas nuclear. Antes de ella, en 1903 lo recibi√≥ Marie Curie, comparti√©ndolo con su esposo Pierre y Henri Becquerel. Y esto en una pol√©mica entrega, ya que en un principio el comit√© quer√≠a entregarle el premio s√≥lo a los hombres; s√≥lo tras la parada de carros por parte de Pierre, con la amenaza de no aceptar el premio, se incluy√≥ a Marie. S√≥lo podemos especular cu√°ntas mujeres olvidadas por la historia de la ciencia han hecho contribuciones fundamentales que luego se atribuyeron a sus colegas hombres.
En total, 881 individuos y 23 organizaciones han recibido alg√ļn premio Nobel desde sus inicios en el a√Īo 1901. De este n√ļmero, s√≥lo 48 son mujeres (7). De ellas, s√≥lo 2 lo han recibido en F√≠sica, 4 en Qu√≠mica (contando a Marie Curie que lo gan√≥ tambi√©n en 1911) y 12 en Medicina. Es decir, 17 mujeres en total han recibido un premio Nobel por su aporte a las ciencias en 115 a√Īos, un n√ļmero extremadamente bajo y que nos hace reflexionar sobre el reconocimiento a la labor femenina en la ciencia.
Ya sabemos dónde son las fiestas luego de la premiación...

Mujeres en ciencia

Como ya lo hemos discutido, existe una deuda enorme con las mujeres en la ciencia. Si esto lo podemos observar hoy, imagine c√≥mo afect√≥ a las cient√≠ficas en la √©poca de Vera y a las que vinieron antes que ellas. La equidad¬†de g√©nero siempre fue tema en las entrevistas de Rubin y ella siempre remarc√≥ las limitaciones culturales que llevaron a generaciones de mujeres interesadas en la ciencia a abandonar sus sue√Īos:
¬ęEs la forma en que criamos a las ni√Īas. Ocurre desde muy temprano. Creo, tambi√©n, que es algo que las ni√Īas ven en el mundo que las rodea. Es algo cultural. Tengo dos nietas. Una de ellas ‚ÄĒsu madre y su padre son profesionales, su t√≠a y su t√≠o son tambi√©n profesionales‚ÄĒ dijo una vez que su conejo de juguete estaba enfermo. Su t√≠o le dijo ‚ÄúBueno, t√ļ ser√°s la doctora y yo el enfermero, y entre los dos lo sanaremos‚ÄĚ. La peque√Īa contest√≥ ‚ÄúLos ni√Īos no pueden ser ni√Īas‚ÄĚ. Y su madre se dio cuenta de que ella nunca hab√≠a visto a una doctora. A los dos a√Īos de vida, sab√≠a que los hombres son doctores y las mujeres enfermeras. Entonces, puedes hablar sobre los modelos a seguir y tus ideas sobre lo que ocurre en las universidades, pero esto pasa a los dos a√Īos. Es una situaci√≥n realmente complicada¬Ľ (8).
Nos gustar√≠a cerrar este peque√Īo homenaje desempolvando nuestra mejor tabla ouija (le faltan algunas letras, pero es un detalle menor) para que hable la misma Vera Cooper Rubin.¬†Una¬†astr√≥noma brillante a quien tanto trataron de hacer callar y quien, afortunadamente para la ciencia y la humanidad, no lo hizo:
¬ęYo vivo y trabajo bajo tres suposiciones b√°sicas. Uno: no existe un problema en la ciencia que pueda ser solucionado por un hombre y que no pueda ser solucionado por una mujer. Dos: en el mundo, la mitad de los cerebros son de mujeres. Tres: todos necesitamos permiso para hacer ciencia, pero, por razones que est√°n arraigadas profundamente en la historia, este permiso se entrega m√°s a menudo a hombres que a mujeres. (...) Creo que la pregunta es: ¬Ņhay mujeres y ha habido mujeres que han querido hacer ciencia, y que podr√≠an hacer una excelente ciencia, pero nunca tuvieron realmente la oportunidad?¬Ľ.

Referencias

1.
Francisco Villatoro. ¬ęVera Rubin y las mujeres nominadas al Nobel de F√≠sica¬Ľ. 30/12/2016. Disponible en: http://francis.naukas.com/2016/12/30/vera-rubin-y-el-premio-nobel-de-fisica-a-la-materia-oscura/
2.
Alan Lightman. Oral Histories. Vera Rubin [Internet]. Oral History Interviews. American Institute of Physics. 1989. Disponible en: https://www.aip.org/history-programs/niels-bohr-library/oral-histories/33963
3.
Hargittai M. Women scientists: reflections, challenges, and breaking boundaries. New York: Oxford University Press; 2015. 363 p.
4.
T. G. Zlosnik, P. G. Ferreira y G. D. Starkman. ¬ęModifying gravity with the aether: An alternative to dark matter¬Ľ. 2007. Disponible en: http://journals.aps.org/prd/abstract/10.1103/PhysRevD.75.044017
5.
Royal Astronomic Society. ¬ęPN 07/44: Time to overhaul Newton's Theory of Gravitation?¬Ľ. 2010. Disponible en: http://www.ras.org.uk/news-and-press/148-news2007/1348-pn-0744-time-to-overhaul-newtons-theory-of-gravitation
6.
Rachel Feltman. It’s been 53 years since a woman won the Nobel Prize in physics. What’s the holdup? [Internet]. Washington Post. 2016. Disponible en: https://www.washingtonpost.com/news/speaking-of-science/wp/2016/10/04/its-been-53-years-since-a-woman-won-the-nobel-prize-in-physics-whats-the-hold-up/?utm_term=.a138f5be6fd0
7.
Nobel Prize Awarded Women [Internet]. Nobelprize.org. 2017. Disponible en: https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/lists/women.html
8.
Lightman AP, Brawer R. Origins: the lives and worlds of modern cosmologists. Cambridge, Mass: Harvard University Press; 1990. 563 p.

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