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La volada de la marihuana medicinal

Autor
Categoría
medios
Salud P√ļblica
Fecha de Publicación
2018/05/16
7 more properties
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Imagen de portada: O'Dea at WikiCommons [CC BY-SA 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) or GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], from Wikimedia Commons
El 11 de mayo pasado, la Fundaci√≥n Epistemonikos hizo una declaraci√≥n p√ļblica. A esta declaraci√≥n se sumaron varias organizaciones adherentes ‚ÄĒentre las que se encuentra Etilmercurio‚ÄĒ . La declaraci√≥n da cuenta de los numerosos estudios cient√≠ficos que demuestran la cuestionable efectividad de la cannabis como terapia y c√≥mo los da√Īos que produce a la salud pueden superar sus beneficios.
El asunto provoc√≥ bastante revuelo en los medios de comunicaci√≥n, encendi√≥ acusaciones y ha provocado no uno, sino dos debates televisados, mientras el Congreso contin√ļa analizando el proyecto de ley que legalizar√≠a la cannabis para uso medicinal.
Imaginamos que usted puede sentir algo de confusi√≥n. Despu√©s de todo, mucho se ha hablado en los medios de comunicaci√≥n sobre las propiedades de la cannabis para calmar el dolor, disminuir la presi√≥n intraocular y para reducir inflamaciones, entre otros. Adem√°s, es un producto natural: si es natural, no puede hacer da√Īo, ¬Ņno? (‚ÄúFalacia naturalista‚ÄĚ que le llaman)
Sus √ļltimas palabras fueron: ¬ęcon este plato estoy listo para Master Chef¬Ľ
Pues bien, la evidencia muestra que el asunto es algo más complejo. Y esa es la razón por la que Etilmercurio apoya aquella declaración.

4:20, hora de discutir

En primer lugar, debemos aclarar que Etilmercurio no est√° en contra de discutir la legalizaci√≥n de la marihuana, no tenemos una ‚Äúagenda‚ÄĚ detr√°s, ni recibimos pagos de ninguna conspiraci√≥n farmac√©utica/pol√≠tica/interplanetaria/etc. Creemos que es algo que se tiene que debatir en profundidad, y eventualmente normar a partir de la evidencia, independiente de nuestras posturas personales.
Sí creemos que existen argumentos atendibles para despenalizar el consumo recreacional de marihuana en personas adultas: defensa de las libertades individuales, disminución de arrestos por consumo, reducción de los costos del Estado en el control de sustancias, aumento en recaudación de impuestos, creación de empleos, etc. (1) Cualquiera de estos argumentos puede ser validado con evidencia suficiente y cada uno de ellos daría material para su propio artículo.
Sin embargo, aquí no estamos discutiendo sobre legalización del consumo recreacional de la marihuana: estamos hablando de su uso como medicamento.
Si vamos a debatir sobre el uso terapéutico de la cannabis, lo mínimo esperable es que todo argumento se construya sobre evidencias validadas por pares científicos, que seamos honestos con nosotros mismos y con las personas que cuestionan nuestra postura. También es lo mínimo esperable que vayamos más allá de los discursos sobre la libertad individual y garanticemos el cuidado de la población: recuerde que si, por porfía o por descuido, permitimos la masificación de una terapia con efectos secundarios graves, podríamos causar un problema sanitario de proporciones.
¬ŅColor? Adivine por qu√© se dej√≥ de vender el Radithor, esa agua destilada mezclada con is√≥topos de radio-226 y radio-228 que se vendi√≥ durante 10 a√Īos como tratamiento para la artritis, reumatismo, enfermedades mentales, de est√≥mago, c√°ncer e impotencia.
Es por esto que la evidencia cient√≠fica es tan importante: no dudamos de las personas que aseguran que el uso de alg√ļn producto derivado de la cannabis ¬ęle ha funcionado¬Ľ. Nuestra duda es si esos beneficios son anecd√≥ticos o se repiten en la mayor√≠a de los casos. Nuestra duda es si hay terapias ya existentes que tienen los mismos resultados (o incluso mejores) pero con menos efectos secundarios (como los que mencionaremos m√°s adelante).
Todo esto ayuda a que tanto las autoridades sanitarias como las personas dispongan de información transparente que ayude a tomar las mejores decisiones posibles.
Vamos a revisar qué dice (o no dice) la declaración citada. Qué dice la ciencia y, de paso, intentaremos aclarar algunas dudas sobre el uso de la marihuana.

No, la cannabis NO hace bien

Al igual que el tabaco y el alcohol, consumir cannabis puede ser una experiencia agradable para una persona sana. Sin embargo, eso no significa que sean inocuos.
El cerebro humano tiene receptores para cannabinoides porque produce sus propios (endo)cannabinoides que modulan funciones de vital importancia como el aprendizaje motor, el apetito y el dolor (2). Este tipo de receptores no son nuevos en términos evolutivos, ni menos exclusivos de los humanos (hay en el resto de los mamíferos evidentemente, en anfibios, aves, peces, etc). De hecho, los genes para los receptores de cannabinoides podrían haber evolucionado ya en el linaje de los deuterostomados (acá le contamos qué son), cordados o vertebrados. Al parecer no hay claridad al respecto debido a algunas excepciones interesantes (no ahondaremos en mucho más detalle al respecto). Los endocannabinoides reciben ese nombre porque cuando fueron identificados por primera vez, activaban los mismos receptores que los canabinnoides, pero todo indica que estos receptores existen mucho antes que la cannabis.
Los niveles de estas mol√©culas est√°n controlados con gran precisi√≥n. Un aumento de cannabinoides sint√©ticos o provenientes de plantas enga√Īa al sistema y afecta el equilibrio natural de las funciones cerebrales. En animales de laboratorio se ha demostrado, por ejemplo, que el tratamiento con cannabinoides interfiere con los cambios neuronales necesarios para la formaci√≥n de memoria (3). ¬†Al igual que con otras drogas, se produce un acostumbramiento a las altas dosis externas porque se reduce la producci√≥n de endocanabinoides y la sensibilidad a ellos, lo que puede producir adicci√≥n (4) y alterar la regulaci√≥n del sistema dopaminergico (relacionado en conductas de recompensa).
Consumir cannabis puede causar eventos adversos serios, particularmente en personas j√≥venes. Estos eventos incluyen episodios de psicosis, adicci√≥n, depresi√≥n, mal rendimiento escolar y laboral, y mayor riesgo a sufrir accidentes vehiculares (4). Ello se debe en gran parte a que la regi√≥n del cerebro encargada de la toma de decisiones, la corteza prefrontal, termina de desarrollarse alrededor de los 25 a√Īos (5), por lo que el consumo antes de esa edad afecta conexiones neuronales claves. Lo que es a√ļn m√°s preocupante es el gran n√ļmero de estudios cl√≠nicos y precl√≠nicos que muestran una relaci√≥n con trastornos mentales.
Por ejemplo, un estudio finland√©s que sigui√≥ a m√°s de 6.000 j√≥venes por 30 a√Īos desde la edad de 15 a√Īos, encontr√≥ que el riesgo de padecer psicosis era cinco veces mayor en consumidores de cannabis. Adem√°s, mientras m√°s temprano se inicia el consumo, m√°s temprano se observa el inicio de la psicosis (7).
Las secuelas del uso de cannabis en adolescentes son variadas y persistentes, incluyendo una baja significativa en la probabilidad de terminar la educación secundaria y la universidad, trastornos de memoria, elevada tasa de intentos de suicidio (8, 9) y dependencia.
El uso de cannabis durante el embarazo es especialmente da√Īino para la salud general de la madre y del neonato, incluyendo eventos adversos de anemia en la madre, bajo peso y aumento de necesidad de cuidados intensivos en los reci√©n nacidos (9). El consumo durante el embarazo adem√°s altera el desarrollo de conexiones neuronales en el cerebro fetal, con efectos de larga duraci√≥n despu√©s del nacimiento (10).
Se ha especulado sobre la existencia de una deficiencia patológica de endocanabinoides (11), cuyo tratamiento sería la administración de cannabinoides externos, sin embargo, aunque existe la tecnología para detectar niveles de cannabinoides en muestras de sangre (12), no pudimos encontrar ninguna evidencia de que esta patología exista. Hay que aclarar también que si se llegara a diagnosticar, el tratamiento no sería la marihuana, así como la deficiencia del neurotransmisor serotonina no se trata con cocaína, aunque la cocaína eleva los niveles de serotonina.
¬ŅQue el alcohol, la hero√≠na o el tabaco hacen m√°s da√Īo? Y por da√Īo entendemos no s√≥lo efectos directos a la salud, sino tambi√©n sociales. Puede ser, pero esa discusi√≥n no tiene mucho sentido. Es como debatir si es peor arriesgarse a contraer Salmonella comiendo huevos crudos o a una intoxicaci√≥n alimentaria por consumo de ceviche. Lo importante aqu√≠ es tener informaci√≥n confiable y comprobable, y tomar las decisiones en base a ello. Y aqu√≠, la evidencia es clara: consumir cannabis tiene efectos negativos. Efectos que adem√°s son particularmente graves en j√≥venes menores de 25 a√Īos.

¬ŅQu√© hay del informe sistem√≥niko?

Quiz√°s a esta altura usted se dir√°: ¬ęAh, ya. Pero tambi√©n hay medicamentos que hacen mal si se toman cuando no hay enfermedad. Como los antibi√≥ticos, que destruyen la microbiota intestinal o generan resistencia a los compuestos antimicrobianos. Es posible que si estoy sano y consumo cannabis me haga da√Īo, pero si estoy enfermo y la cannabis me puede ayudar est√° bien, ¬Ņno?¬Ľ.
Es una duda legítima. Después de todo, hay muchos compuestos extraídos de la naturaleza que sirven como medicamentos (un ejemplo clásico es el ácido acetilsalicílico, un analgésico y anticoagulante conocido popularmente como aspirina, cuyo principio activo se extraía del sauce).
También disponible en comprimidos.
Sin embargo, para validar un compuesto como medicamento no basta con conocer un par de casos de √©xito. Y es aqu√≠ donde entra la contribuci√≥n de la Fundaci√≥n Epistemonikos: sus investigadores hicieron una serie de revisiones sistem√°ticas sobre varias enfermedades en que se estaba utilizando cannabis para conocer acerca de los beneficios y riesgos de este tratamiento. Seg√ļn su p√°gina web:
Epistemonikos es una fundaci√≥n chilena sin fines de lucro y sin aportes de la industria farmac√©utica (vale la aclaraci√≥n), que tiene como misi√≥n ‚Äúacercar la evidencia a aquellos que toman decisiones de salud, a trav√©s de tecnolog√≠a e innovaci√≥n‚ÄĚ. Para esto cuenta con una de las bases de datos m√°s completas del mundo de revisiones sistem√°ticas y estudios cl√≠nicos, una red de profesionales voluntarios y varias organizaciones colaboradoras.

¬ŅY qu√© es una revisi√≥n sistem√°tica?

Las revisiones sistem√°ticas resumen la informaci√≥n obtenida de muchos estudios cl√≠nicos para responder diversas preguntas de investigaci√≥n. Los estudios se eval√ļan y se seleccionan considerando su calidad metodol√≥gica (13). Una vez planteada la pregunta, que en este caso era la evidencia de beneficios terap√©uticos del uso de cannabis, ¬†se extrajeron los datos de las revisiones identificadas y se prepararon tablas de resumen de los resultados utilizando el m√©todo GRADE.
Este es un ejemplo de un GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation):
Durante dos a√Īos, un equipo de 30 investigadores y m√°s de 1000 voluntarios analizaron el efecto del uso de cannabis en los s√≠ntomas de 14 enfermedades. Las revisiones que realizaron est√°n en acceso abierto y la puede consultar en estos hiperv√≠nculos: fibromialgia, insomnio, control del glaucoma, s√≠ndrome anorexia-caquexia en pacientes con c√°ncer avanzado, manejo de n√°useas y v√≥mitos inducidos por quimioterapia, VIH/SIDA, anorexia nerviosa, esquizofrenia, enfermedad de Parkinson, dolor cr√≥nico no asociado a c√°ncer, esclerosis m√ļltiple, epilepsia, s√≠ndrome de Tourette, dolor en pacientes con c√°ncer activo. Todas estas revisiones fueron publicadas en Medwave, revista que cuenta con un comit√© editorial y revisi√≥n de pares.
Las conclusiones de todos los res√ļmenes se pueden agrupar en alguna de estas 3 categor√≠as:
1.
La cannabis o productos derivados no son efectivos y se asocian a efectos adversos frecuentes (como ocurre, por ejemplo, en la esclerosis m√ļltiple y la anorexia nerviosa).
2.
La cannabis o sus productos derivados podrían tener un beneficio escaso, pero efectos adversos frecuentes, que sobrepasan sus beneficios (como ocurre por ejemplo en el dolor crónico y la epilepsia).
3.
No está claro si la cannabis o sus productos derivados son efectivos o no, porque la certeza de la evidencia es muy baja, y se asocian a efectos adversos frecuentes (como ocurre por ejemplo en la fibromialgia, el insomnio, el síndrome de Tourette y el manejo de náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia).

¬ęAh, pero si fuera la Academia de Ciencias, Ingenier√≠a y Medicina de EE.UU.¬Ľ

Bueno pero, ¬Ņqui√©nes son estos chilenitos de ¬ęEpistemonikos¬Ľ y por qu√© deber√≠amos escucharles? ¬ŅNo hay otros estudios en el extranjero, de alguna organizaci√≥n con un nombre m√°s largo, prestigioso y en ingl√©s que pueda validar estas conclusiones?
De hecho, sí lo hay. Es más: las mismas organizaciones que abogan por el uso terapéutico de los derivados de la cannabis lo han citado.
Se trata del Informe ¬ęThe Health Effects of Cannabis and Cannabinoids¬Ľ de la Academia de Ciencias, Ingenier√≠a y Medicina de Estados Unidos (National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine), publicado en 2017 (14). En este reporte se enlistan tanto los potenciales beneficios como los riesgos asociados al consumo de cannabis mediante la revisi√≥n sistem√°tica de m√°s de 10 mil estudios publicados desde 1999 (!).
Una cosa poca.
¬ŅLo interesante? Las conclusiones de ambas revisiones (Epistemonikos y Academia de Ciencias) son similares. ¬ŅEl problema? Que el uso de esta informaci√≥n ha sido poco transparente: si nos centramos solo en los efectos terap√©uticos, pareciera que el informe es favorable al uso de la cannabis medicinal. Pero el resto de las conclusiones apunta a los eventuales riesgos del consumo de la cannabis como terapia... Y ah√≠ el pron√≥stico no es muy favorable.
En rojo los estudios cubiertos en el an√°lisis de la Academia de Ciencias, en rojo y en verde, los estudios cubiertos por el estudio de Epistemonikos asociados al uso de Cannabis en esclerosis m√ļltiple.
Si desea revisar las conclusiones completas, le invitamos a leerlas en el anexo a este art√≠culo. Pero [Spoiler Alert] le adelantamos que, en efecto, el informe indica que la cannabis y sus derivados tienen efectos en la reducci√≥n de n√°useas y v√≥mitos inducidos por las quimioterapias, en la reducci√≥n del dolor cr√≥nico y en la mejora de los s√≠ntomas de espasticidad en adultos con esclerosis m√ļltiple.
Peeeeerooooo, el informe tambi√©n sugiere que en pa√≠ses donde el consumo de la cannabis es legal, hay un aumento de lesiones por sobredosis no intencionales de cannabis en ni√Īos y ni√Īas, que se asocia regularmente con la producci√≥n de tos cr√≥nica y flema y que es probable que su consumo aumente el riesgo de desarrollar esquizofrenia y otras psicosis (a mayor uso, mayor riesgo). Curiosamente, en individuos con esquizofrenia y otras psicosis, un historial de consumo de cannabis puede estar relacionado con una mejora en los rendimientos de aprendizaje y memoria.
Además, la evidencia de que la exposición regular al humo de la cannabis podría tener efectos antiinflamatorios es limitada y no hay hay evidencia ni para refutar ni para afirmar una asociación entre el uso de la cannabis o cannabinoides y efectos adversos en el estatus inmune de pacientes con VIH.
En simple: hay riesgos (algunos graves, como la posibilidad de causar esquizofrenia y alguna psicosis) y sus ventajas son bastante limitadas.

Segurito y eficacita

Otro punto importante a destacar en la declaraci√≥n, es que no existe justificaci√≥n desde la ciencia para incrementar el acceso a formas no procesadas de cannabis para uso terap√©utico. Debido a que √©stas tienen ¬ęuna composici√≥n desconocida ¬†y no cumplen est√°ndares para ser utilizadas como medicamentos¬Ľ, el Instituto de Salud P√ļblica ya ha emitido una alerta en relaci√≥n a su consumo. Adem√°s, se√Īalan que Chile ya cuenta con una regulaci√≥n de medicamentos que permite la solicitud de autorizaciones sanitarias para la venta, comercializaci√≥n y prescripci√≥n de f√°rmacos derivados de cannabis, por lo que no se requerir√≠a un proyecto de ley espec√≠ficamente para ello.
Con esto, nos preguntamos por qu√© la cannabis terap√©utica pretender√≠a no pasar por el largo proceso que implica ser considerado un medicamento para el uso en seres humanos (15). Todos los medicamentos deben probar su eficacia y seguridad, pruebas que pueden durar hasta 12 a√Īos y en las cuales se incluyen los famosos Ensayos Cl√≠nicos, que van desde la etapa pre cl√≠nica hasta las fases I a IV, procesos que ha sido validados durante d√©cadas en la investigaci√≥n de nuevos medicamentos.

Qué dicen casi todos los médicos

El Colegio M√©dico de Chile es una de las instituciones firmantes de la declaraci√≥n de la Fundaci√≥n Epistemonikos, concordando con el consenso de las asociaciones de profesionales de la salud alrededor del mundo. Como ejemplo, la declaraci√≥n del Colegio M√©dico de Canad√° destaca la preocupaci√≥n que ning√ļn medicamento usa humo como forma de administraci√≥n, porque entrar√≠a tan r√°pido al cerebro que producir√≠a intoxicaci√≥n y porque el humo contiene compuestos carcin√≥genos que afectan al coraz√≥n y otros √≥rganos. El segundo problema que declaran los/as profesionales de Canad√° es la falta de evidencia real de efectos ben√©ficos de cannabis o cannabinoides sint√©ticos como el THC. Por √ļltimo, ¬†se√Īalan que no existen estudios claros de dosis, toxicidad o problemas por interacciones con medicamentos (16). A√ļn menos claridad existe en relaci√≥n a las dosis que reciben las personas que consumen cannabis en queques, galletas o como t√© (17).
Los antecedentes que se conocen al d√≠a de hoy ponen a los m√©dicos en una situaci√≥n muy dif√≠cil cuando un paciente solicita que le receten marihuana para uso terap√©utico: la evidencia actual muestra que la marihuana no es recomendable para el tratamiento de enfermedades porque los efectos adversos superan a los beneficios. Esto no quiere decir que en el futuro, teniendo m√°s y mejores evidencias, puedan cambiar las recomendaciones. De hecho, muchas de las conclusiones de Epistemonikos indican que ¬ęla probabilidad de que futuros estudios cambien las conclusiones de este resumen es alta, en especial en lo que respecta al posible beneficio, ya que la evidencia es de muy baja certeza¬Ľ.
Por √ļltimo, as√≠ como muchas veces se acusa a las grandes farmace√ļticas de posicionar sus intereses comerciales por sobre la salud de las personas, en este caso nos preocupa que existen intereses comerciales involucrados en la promoci√≥n del mensaje a favor del uso de esta droga, creando una falsa imagen positiva, tal como ocurri√≥ a√Īos atr√°s con los supuestos beneficios de fumar cigarrillos (18) o tomar alcohol (19). No se trata de creer que hay conspiraciones secretas (al√≥, Salfate), sino de saber reconocer la informaci√≥n que recogen los medios, y poder identificar de d√≥nde proviene.
El tabaco tambi√©n fue promovido como saludable en el pasado, aunque la comunidad cient√≠fica ya hab√≠a llegado a la conclusi√≥n de que el cigarrillo produce c√°ncer al pulm√≥n. En este afiche hist√≥rico se ve el uso de ni√Īos y m√©dicos en la publicidad de cigarrillos, algo que estamos viendo actualmente en la propaganda a favor del uso de cannabis medicinal. Fuente: Stanford Research into the Impact of Tobacco Advertising (SRITA)
Quiz√°s fumar un pito en buena compa√Ī√≠a pueda servirle a una persona mayor de 25 a pasar un buen rato (si no, preg√ļntenle a Guillermo), y eso es tan cuestionable como tomar alcohol regularmente. Pero eso no significa que sea recomendable como tratamiento de su condici√≥n m√©dica.

Referencias

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Wikipedia. Decriminalization of non-medical cannabis in the United States. En: Wikipedia [Internet]. 2018 [citado 16 de mayo de 2018]. Disponible en:https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Decriminalization_of_non-medical_cannabis_in_the_United_States&oldid=837586104
2.
Wikipedia. Endocannabinoid system. En: Wikipedia [Internet]. 2018 [citado 16 de mayo de 2018]. Disponible en:https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Endocannabinoid_system&oldid=841435482
3.
National Institute on Drug Abuse. Is marijuana addictive? [Internet]. [citado 16 de mayo de 2018]. Disponible en:https://www.drugabuse.gov/publications/research-reports/marijuana/marijuana-addictive
4.
Hampson RE, Deadwyler SA. Cannabinoids, hippocampal function and memory. Life Sci. 1999;65(6‚Äď7):715‚Äď23. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10462072
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Arain M, Haque M, Johal L, Mathur P, Nel W, Rais A, et al. Maturation of the adolescent brain. Neuropsychiatr Dis Treat. 2013;9:449‚Äď61. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3621648/#!po=33.1169
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Mustonen A, Niemel√§ S, Nordstr√∂m T, Murray GK, M√§ki P, J√§√§skel√§inen E, et al. Adolescent cannabis use, baseline prodromal symptoms and the risk of psychosis. The British Journal of Psychiatry. abril de 2018;212(4):227‚Äď33. Disponible en: https://www.cambridge.org/core/journals/the-british-journal-of-psychiatry/article/adolescent-cannabis-use-baseline-prodromal-symptoms-and-the-risk-of-psychosis/D5CAA12A5F424146DABB9C6A6AB4CB56
7.
Silins E, Horwood LJ, Patton GC, Fergusson DM, Olsson CA, Hutchinson DM, et al. Young adult sequelae of adolescent cannabis use: an integrative analysis. The Lancet Psychiatry. 1 de septiembre de 2014;1(4):286‚Äď93. Disponible en: https://www.thelancet.com/journals/lanpsy/article/PIIS2215-0366(14)70307-4/abstract
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Madeline H. Meier, Avshalom Caspi, Antony Ambler, HonaLee Harrington, Renate Houts, Richard S. E. Keefe, et al. Persistent cannabis users show neuropsychological decline from childhood to midlife | PNAS. PNAS. octubre de 2012;109(40):E2657‚Äď64. Disponible en: http://www.pnas.org/content/109/40/E2657
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Tortoriello G, Morris CV, Alpar A, Fuzik J, Shirran SL, Calvigioni D, et al. Miswiring the brain: őĒ9‚Äźtetrahydrocannabinol disrupts cortical development by inducing an SCG10/stathmin‚Äź2 degradation pathway. The EMBO Journal. 27 de enero de 2014;e201386035. Disponible en: http://emboj.embopress.org/content/early/2014/01/27/embj.201386035
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Schmidt A, Brune K, Hinz B. Determination of the endocannabinoid anandamide in human plasma by high-performance liquid chromatography. Biomedical Chromatography. 1 de abril de 2006;20(4):336‚Äď42. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/bmc.568
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14.
Committee on the Health Effects of Marijuana: An Evidence Review and Research Agenda, Board on Population Health and Public Health Practice, Health and Medicine Division, National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine. The Health Effects of Cannabis and Cannabinoids: The Current State of Evidence and Recommendations for Research [Internet]. Washington, D.C.: National Academies Press; 2017 [citado 16 de mayo de 2018]. Disponible en:https://www.nap.edu/catalog/24625
15.
Carlos Bustamante Rojas. FASES DEL DESARROLLO DE UN NUEVO F√ĀRMACO. Disponible en: http://clinicalevidence.pbworks.com/w/file/fetch/63221078/FASES%20DE%20DESARROLLO.pdf
16.
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Lo que dice el informe de la Academia de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos

A continuaci√≥n, reproducimos en forma √≠ntegra (y sin ning√ļn corte malintencionado) los cap√≠tulos principales del informe de la Academia de Ciencias. No obstante, si quiere revisar la fuente original, le aconsejamos hacer clic en el siguiente enlace.
Infografía disponible en PNG y PDF.

Efectos terapéuticos:

‚ÄĘ
En adultos con náuseas y vómitos inducidos por las quimioterapias, los cannabinoides orales son antieméticos efectivos.
‚ÄĘ
En adultos con dolor crónico, pacientes tratados con cannabis o cannabinoides son en general más propensos a experimentar reducción clínicamente significativa de los síntomas de dolor.
‚ÄĘ
En adultos con espasticidad relacionada con esclerosis m√ļltiple (EM), el uso a corto plazo de cannabinoides, los pacientes han informado mejoras en los s√≠ntomas de espasticidad.
Para todas estas condiciones mencionadas, los efectos de los cannabinoides son modestos. Para todas las demás condiciones evaluadas, no hay información adecuada como para evaluar sus efectos.

Riesgos cardiometabólicos:

‚ÄĘ
La evidencia es poco clara respecto a si el uso de cannabis se asocia a ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y diabetes.

C√°ncer

‚ÄĘ
La evidencia sugiere que fumar cannabis no aumenta el riesgo de ciertos cánceres en adultos (i.e pulmón, cabeza, cuello).
‚ÄĘ
Existe evidencia modesta de que el consumo de cannabis est√° asociado a un subtipo de c√°ncer testicular.
‚ÄĘ
Existe evidencia mínima de que el consumo de cannabis por parte de los padres durante el embarazo se asocia con un mayor riesgo de cáncer en la descendencia.

Enfermedades respiratorias

‚ÄĘ
Fumar cannabis se asocia regularmente con la producción de tos crónica y flema.
‚ÄĘ
Dejar la cannabis podría disminuir tanto la tos crónica como la producción de flemas.
‚ÄĘ
No está claro si el uso de cannabis está asociado con EPOC (Enfermedad pulmonar destructiva crónica) asma o compromiso de las funciones pulmonares.

Inmunidad

‚ÄĘ
No hay datos suficientes sobre los efectos terapéuticos de la cannabis o sus derivados en el sistema inmune.
‚ÄĘ
No hay datos suficientes para evaluar los efectos del humo de la cannabis o cannabinoides en la competencia inmune.
‚ÄĘ
Hay evidencia limitada para sugerir que la exposición regular al humo de la cannabis podría tener efectos antiinflamatorios.
‚ÄĘ
No hay evidencia ni para refutar ni para afirmar una asociación entre el uso de la cannabis o cannabinoides y efectos adversos en el estatus inmune de pacientes con VIH.

Exposición prenatal, perinatal y neonatal.

‚ÄĘ
Fumar cannabis durante el embarazo est√° vinculado a un menor peso al nacer de la descendencia.
‚ÄĘ
La relación entre fumar cannabis durante el embarazo y problemas durante la infancia son poco claros.

Problemas en el uso de la cannabis

‚ÄĘ
A mayor frecuencia de consumo de cannabis, mayor probabilidad de desarrollar problemas por su uso.
‚ÄĘ
Iniciar el consumo de cannabis durante la juventud aumenta la probabilidad de desarrollar problemas por su uso.

Uso y abuso de cannabis y otras sustancias

‚ÄĘ
Es probable que el uso de cannabis incremente el riesgo de desarrollar dependencia de sustancias (adem√°s de cannabis).

Lesiones y muerte

‚ÄĘ
El consumo de cannabis antes de conducir aumenta el riesgo de estar involucrado en un accidente automovilístico.
‚ÄĘ
En los estados donde el consumo de cannabis es legal, hay un aumento de lesiones por sobredosis no intencionales de cannabis en ni√Īos
‚ÄĘ
No está claro si el uso de cannabis y cómo este está asociado con la mortalidad o lesiones.

Psicosocial

‚ÄĘ
El uso reciente de cannabis afecta el rendimiento en dominios cognitivos de aprendizaje, memoria y atención.
‚ÄĘ
Se define uso reciente como consumo dentro de 24 horas previo a la evaluación.
‚ÄĘ
Un n√ļmero limitado de estudios sugiere que hay deficiencias en los dominios cognitivos de aprendizaje, lenguaje y atenci√≥n en individuos que han dejado de fumar cannabis.
‚ÄĘ
El consumo de cannabis durante la adolescencia está relacionado con deficiencias en los logros académicos posteriores tanto en educación como empleos e ingresos y roles y relaciones sociales.

Salud mental:

‚ÄĘ
Es probable que el consumo de cannabis aumente el riesgo de desarrollar esquizofrenia y otras psicosis; a mayor uso, mayor riesgo
‚ÄĘ
En individuos con esquizofrenia y otras psicosis, un historial de consumo de cannabis puede estar relacionado con una mejora en los rendimientos de aprendizaje y memoria.
‚ÄĘ
El uso de cannabis no parece aumentar la probabilidad de desarrollar depresión ansiedad y estrés postraumático.
‚ÄĘ
Para personas diagnosticadas con trastornos bipolares, el uso diario de cannabis puede relacionarse con más síntomas de trastorno bipolar que los no usuarios.
‚ÄĘ
Usuarios regulares de cannabis, son m√°s propensos a exteriorizar pensamientos suicidas que los no usuarios.
‚ÄĘ
Es probable que el consumo regular de cannabis aumente el riesgo de desarrollar trastornos de ansiedad social.