Search

Ciencia para hombres

Autor
Categoría
Biología
Ciencia
Pol√≠ticas P√ļblicas
Salud P√ļblica
etica
Fecha de Publicación
2018/07/19
Temas
6 more properties
Tendemos a pensar que la ciencia es independiente de su sexo. No habría matemática ni geometría que se tenga que ajustar dependiendo de los genitales de quien los usa. No habría astronomía para hombres, tal como no hay química lésbica. Nos gustaría levantar la bandera de que la ciencia es para todos (y todas y todes), pero cuando miramos debajo de la alfombra vemos que es mejor guardar la bandera, porque hay mucho trabajo por hacer.
Hay ciencia sexuada.

¬ŅQu√©? ¬ŅCiencia sexuada?

Lamentablemente, s√≠. Esto ocurre en particular en las ramificaciones cient√≠ficas que involucran a humanos como receptores √ļltimos de los estudios: en estos casos, existe un fuerte sesgo hacia un subgrupo de un subgrupo de los primates: los hombres.
Y por hombres, no queremos decir ¬ęhumanos¬Ľ en gen√©rico (tarea para la casa de los ling√ľistas: que expliquen por qu√© ¬ęhombres¬Ľ puede ser sin√≥nimo de ¬ępersonas¬Ľ), queremos decir varones.

¬°Ay, Etilmercurio! ¬°Tan exagerado siempre! #Color

Esto podría ser una declaración de buenas intenciones y terminar en que vemos con esperanza que en el futuro las cosas cambiarán y nos abrazaremos, y todos amigos. Podría ser… Si no fuera porque hay personas que están muriendo a causa del sexismo en la ciencia.
Y esas personas que mueren son‚Ķ ¬ŅAdivin√≥? ¬°Mujeres!
Hace algunos a√Īos, alguien se dio cuenta de algo raro: tomando grandes n√ļmeros y ajustando proporciones, las mujeres involucradas en accidentes de tr√°nsito (conduciendo un veh√≠culo motorizado) parec√≠an fallecer m√°s, o tener lesiones m√°s graves. El 2011, un grupo de investigadores realiz√≥ un estudio a partir de datos de todos los accidentes en Estados Unidos entre 1998 y 2008. ¬ŅQu√© encontraron?
Ante un accidente, una persona que conduce un auto con su cinturón de seguridad correctamente abrochado, tiene un 47% más posibilidades de lesionarse de gravedad si es mujer.
¬ŅPor qu√©?
En promedio, las mujeres tienen huesos m√°s peque√Īos, menos densidad √≥sea y algunas diferencias en la distribuci√≥n de su masa, comparado con el promedio de los hombres. Estos cambios en la configuraci√≥n generan condiciones f√≠sicas distintas ante un impacto. De hecho, los¬†sujetos de prueba femeninos tienden a ganar mayor aceleraci√≥n y movimiento m√°s r√°pido que sus contrapartes masculinas¬†(1). Incre√≠blemente, los famosos¬†Crash-test¬†Dummies¬†(Mmm Mmm Mmm Mmm) ¬°solo se fabricaban con caracter√≠sticas masculinas!
Reci√©n en 2012 empezaron a usarse mu√Īecos de prueba con caracter√≠sticas femeninas as√≠ que, actualmente, hay enormes cantidades de veh√≠culos circulando por el mundo que son extraordinarios protegiendo a los hombres (varones) y p√©simos protegiendo a las mujeres.
¬ęMira, si enfocas con cuidado vas a poder leer la parte del estudio que considera a las mujeres¬Ľ.
Ya, pero eso es problema de la industria de autos. Es porque promocionan sus vehículos con mujeres en bikini y son machistas, #SeSabe.
Bueno. Entonces hablemos de algo que no tenga intervención de una industria. Hablemos de algo general, como los infartos al corazón.
Afectan a hombres y mujeres, ¬Ņcierto?¬†S√≠, pero no de la misma forma¬†(2).
Por d√©cadas, la televisi√≥n e incluso campa√Īas oficiales para la prevenci√≥n de muertes por infartos al coraz√≥n nos han ense√Īado a detectar s√≠ntomas que son indicativos de que el infarto est√° ocurriendo. Todo bien con que se eduque: el problema es que los s√≠ntomas que nos han ense√Īado a detectar en un infarto son s√≠ntomas que se dan mayoritariamente en‚Ķ ¬ŅAdivin√≥ otra vez? S√≠, varones.
Mientras en los hombres los síntomas iniciales de un cuadro cardíaco son (principalmente) dolor agudo en el pecho y brazo izquierdo, en mujeres los síntomas son otros: molestias en la mandíbula o dientes, fatiga inusual, molestia en los brazos y quedarse sin aliento (3).
Además, hay una tendencia cultural a que las mujeres posterguen sus cuidados de salud para cumplir con los roles de género que le ha impuesto la sociedad: esto las lleva muchas veces a desestimar los síntomas y no acudir a servicios de emergencia cuando es necesario. Y esto, en consecuencia, aumenta la probabilidad de fallecer. (4).
¬ęYa, pero‚Ķ ¬ŅSi una persona est√° sufriendo un infarto en la calle, recibe ayuda de transe√ļntes, independiente de si es hombre o mujer? ¬ŅCierto? ¬ŅCierto?¬Ľ.
…
Lamentablemente, no.
En un estudio realizado en Estados Unidos, donde se analizaron 19.331 infartos¬†(5), los datos mostraron que ante un caso de infarto en la v√≠a p√ļblica, el 39% de las mujeres recibieron Reanimaci√≥n Cardio-Pulmonar (RCP) por parte de transe√ļntes, en contraste con el 45% de los hombres. No solo se detectaron diferencias en la cantidad de intentos de reanimaci√≥n, tambi√©n se detect√≥ que los hombres ten√≠an un 23% m√°s de probabilidad de sobrevivir.
Ah… Pero en la calle. Apuesto que en los hospitales la cosa es distinta…
En Chile se analiz√≥ la tasa de mortalidad intrahospitalaria. Se trataba de¬†la primera evaluaci√≥n realizada en Chile despu√©s del GES¬†(6) y mostr√≥ que en las mujeres hubo una menor mortalidad intrahospitalaria que en hombres. Dicho de otra forma, luego de la implantaci√≥n del GES, se empezaron a morir menos mujeres en los hospitales. Esta reducci√≥n en la mortalidad est√° relacionada con el incremento en la terapia farmacol√≥gica, procedimientos de reperfusi√≥n y de revascularizaci√≥n en ellas. Antes de que esta pol√≠tica p√ļblica fuera implementada en el pa√≠s, no se contaba con una gu√≠a cl√≠nica igualitaria para hombres y mujeres: muchos de los s√≠ntomas que estas se√Īalaban en la urgencia eran considerados crisis nerviosas, ataques de p√°nico o histeria (¬°PLOP!).
Así que sí, en los hospitales chilenos la situación mejoró… Porque se generó conciencia de que hay tratamientos diferenciados para hombres y mujeres.

¬ŅPero, por qu√© se produce este sesgo?

No hay una √ļnica raz√≥n, pero si miramos pr√°cticas cient√≠ficas que han sido ajustadas en la √ļltima d√©cada, podremos ver que, en general, tanto las investigaciones, como la aplicaci√≥n pr√°ctica de las mismas (lo que com√ļnmente llamamos innovaci√≥n) utilizan una premisa tan peligrosa como falsa: el organismo masculino es el est√°ndar y el femenino es una variaci√≥n del mismo.
A los amantes de la literatura les sonará parecido al popular mito de la creación del mundo, en el que se crea al hombre a partir de barro y luego a la mujer a partir de un hueso del tórax del hombre.
Eso es precisamente lo que sucede en ciencia (no lo del barro y la costilla). En investigaci√≥n b√°sica se asume que se debe abrazar un est√°ndar (para reducir las variables a controlar) y ese est√°ndar es el sujeto masculino. Y no hablamos de pruebas en humanos varones (a√ļn), hablamos de que incluso para¬†investigaci√≥n precl√≠nica¬†con ratas de laboratorio, se seleccionan espec√≠menes macho¬†(7 y 8).
¬ŅPor qu√©?
Se pensaba (y en algunas partes, se sigue pensando) que el ciclo ovulatorio de los espec√≠menes femeninos altera los conteos hormonales y, por lo tanto, ¬ęensucia¬Ľ los datos. Para investigaciones con presupuesto limitado la soluci√≥n parec√≠a simple: eliminar esa variable usando solo espec√≠menes machos. Lamentablemente, esa decisi√≥n deja fuera las interacciones normales de poco m√°s del 50% de la poblaci√≥n mundial.
Por estas decisiones es que, ante un mismo medicamento, la cantidad de efectos adversos es mayor y sus consecuencias m√°s graves en mujeres.
Es decir, el sistema parti√≥ mal, dise√Īado para que sufran y se mueran las mujeres.
Ni Thanos se atrevió a tanto.
Spoiler alert.
Afortunadamente se han hecho cambios, pero falta camino por recorrer. En 2010 se hizo un estudio que revis√≥ los art√≠culos cient√≠ficos publicados durante el a√Īo anterior que hicieran menci√≥n al uso de roedores. Como resultado se pudo observar que en todas las √°reas que son m√°s directas para aplicaciones en humanos,¬†se usaban mayoritariamente roedores machos.¬†(9).
Todas estas cosas son fácilmente detectables teniendo más mujeres haciendo ciencia, más mujeres a cargo de investigación, más mujeres guiando tesis y, en general, más mujeres trabajando en ciencia y tecnología.

¬ŅD√≥nde est√°n las muherehhhh? ¬ŅPor qu√© no les interesa estudiar ciencia?

Esta es una de las creencias machistas más comunes: que la ciencia es territorio de hombres porque, por alguna razón mística o natural, los cerebros de hombres son más aptos para hacer ciencia que el del resto. Es una creencia tan poco fundamentada como antigua. Pero que se ha repetido lo suficiente como para que sirva de cemento para los ladrillos en los que sostiene una cultura sesgada.
Estudios recientes muestran que el inter√©s de las mujeres por la ciencia tienen m√°s que ver con su educaci√≥n en etapas tempranas que con una predisposici√≥n neurobiol√≥gica a preferir una carrera cient√≠fica. Estudios anteriores hab√≠an sido poco concluyentes principalmente por las influencias de factores socioecon√≥micos y, por eso, analizados a temprana edad, los sujetos (independiente de su sexo) deber√≠an mostrar sus capacidades de igual formal. As√≠ fue como estos estudios realizados en preescolares indican que¬†no existen diferencias sustanciales entre ni√Īos y ni√Īas en cuanto a sus capacidades matem√°ticas¬†(10). Pero no termina ah√≠, porque una vez que deciden estudiar una carrera cient√≠fica, el entorno muchas veces les pone¬†obst√°culos significativos.
Incluso cuando han seguido el camino completo y comienzan a generar conocimiento a través de investigaciones, se pueden topar con situaciones como que el revisor de un paper lo rechace indicando que faltan hombres como autores.
Finalmente, pareciera que los hombres también son favoritos para integrar comités de elevadísima expertise y para ganar premios como los nacionales de ciencias. La Academia Chilena de Ciencias tiene 32 miembros, con solo 5 mujeres en la plana. Y para qué decir de los premios nacionales de ciencias naturales, donde solo cuatro científicas han sido galardonadas (nótese que en el sitio web se mezclan las mujeres ganadoras de los premios de ciencias naturales con humanidades, ciencias sociales y educación).

La pr√≥xima revoluci√≥n cient√≠fica‚Ķ ¬Ņser√° feminista? ¬Ņo no ser√°?

La carrera cient√≠fica tiene un sinn√ļmero de obst√°culos para las mujeres. Obst√°culos que empiezan en el colegio, donde nos ense√Īan que las matem√°ticas, la biolog√≠a y la tecnolog√≠a son cosas de hombres. Es m√°s: se ha comprobado que, desde la adolescencia,¬†las ni√Īas pierden inter√©s en STEM¬†(11). Luego, las pocas sobrevivientes se enfrentan a una¬†serie de microagresiones¬†(12) (y a veces acoso en su sentido m√°s estricto) que van desde el ¬ę¬ŅQu√© hace ac√°? Las mujeres pertenecen a la cocina¬Ľ y muchas otras joyas. Cuando alcanzan niveles acad√©micos mayores, sus mismos pares comienzan a relegarlas a cargos alejados de la investigaci√≥n solo por ser mujeres. La creencia (o la costumbre tal vez) es considerarlas m√°s maternales y que, por lo tanto, trabajan mejor atendiendo estudiantes y realizando tareas que los hombres no est√°n dispuestos a hacer. Esto teniendo las mismas aptitudes ‚ÄĒo mejores‚ÄĒ que sus pares masculinos.
Las recientes¬†movilizaciones feministas en muchas universidades¬†chilenas han ido corriendo el cerco de lo posible, demostrando que este es un problema que preocupa a muchas personas y que exige acciones sociales. La exclusi√≥n y la discriminaci√≥n de las mujeres en ciencia no es solo un problema porque se les da√Īe, sino que es un problema para la ciencia misma. Como hemos visto con unos pocos ejemplos, su exclusi√≥n de las carreras cient√≠ficas han generado sesgos en las investigaciones, pero adem√°s nos han privado de muchas personas (m√°s de la mitad de la poblaci√≥n mundial) que probablemente ten√≠an talento para la ciencia y podr√≠an haber hecho grandes descubrimientos‚Ķ Si solo hubiesen nacido con los genitales ¬ęcorrectos¬Ľ.

Referencias

1. Chalmers University of Technology. Female crash test dummy can reduce injuries [Internet]. [citado 18 de julio de 2018]. Disponible en:¬†https://phys.org/news/2012-08-female-dummy-injuries.html 2. McSweeney JC, Rosenfeld AG, Abel WM, Braun LT, Burke LE, Daugherty SL, et al. Preventing and Experiencing Ischemic Heart Disease as a Woman: State of the Science. Circulation. 29 de marzo de 2016;133(13):1302‚Äď31. Disponible en:¬†https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5154387/ 3. McSweeney J, Cleves MA, Fischer EP, Moser DK, Wei J, Pettey C, et al. Predicting coronary heart disease events in women: a longitudinal cohort study. J Cardiovasc Nurs. diciembre de 2014;29(6):482‚Äď92. Disponible en:¬†https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24231895/ 4. Gallagher R, Marshall AP, Fisher MJ. Symptoms and treatment-seeking responses in women experiencing acute coronary syndrome for the first time. Heart Lung. diciembre de 2010;39(6):477‚Äď84. Disponible en:¬†https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20561851/ 5. Blewer AL, McGovern SK, Schmicker R, Morrison LJ, May S, Aufderheide TP, et al. Abstract 16409: Gender Disparities Among Patients Receiving Bystander Cardiopulmonary Resuscitation in the United States. Circulation. 14 de noviembre de 2017;136(Suppl 1):A16409‚ÄďA16409. Disponible en:¬†http://circ.ahajournals.org/content/136/Suppl_1/A16409 6. Nazzal N C, Campos T P, Corbal√°n H R, Lanas Z F, Bartolucci J J, Sanhueza C P, et al. Impacto del plan AUGE en el tratamiento de pacientes con infarto agudo al miocardio con supradesnivel ST, en hospitales chilenos. Revista m√©dica de Chile. octubre de 2008;136(10):1231‚Äď9. Disponible en:¬†https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872008001000001&lng=es&nrm=iso&tlng=es 7. Instituto de Salud P√ļblica. Secci√≥n Estudios Cl√≠nicos‚ÄĮ: Informaci√≥n General | Instituto de Salud P√ļblica de Chile [Internet]. [citado 18 de julio de 2018]. Disponible en:¬†http://www.ispch.cl/anamed/subdeptoregistro/seccion_estudios_clinicos/info_gral 8. Klein SL, Schiebinger L, Stefanick ML, Cahill L, Danska J, de Vries GJ, et al. Opinion: Sex inclusion in basic research drives discovery. Proc Natl Acad Sci U S A. 28 de abril de 2015;112(17):5257‚Äď8. Disponible en:¬†https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4418862/ 9. Beery AK, Zucker I. Sex Bias in Neuroscience and Biomedical Research. Neurosci Biobehav Rev. enero de 2011;35(3):565‚Äď72. Disponible en:¬†https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3008499/ 10. Kersey AJ, Braham EJ, Csumitta KD, Libertus ME, Cantlon JF. No intrinsic gender differences in children‚Äôs earliest numerical abilities. npj Science of Learning. 6 de julio de 2018;3(1):12. Disponible en:¬†https://www.nature.com/articles/s41539-018-0028-7 11. Deakin University. The importance of gender diversity in STEM [Internet]. this. 2016 [citado 18 de julio de 2018]. Disponible en:¬†http://this.deakin.edu.au/innovation/the-importance-of-gender-diversity-in-stem 12. Cary Funk, Kim Parker. Women and Men in STEM Often at Odds Over Workplace Equity | Pew Research Center [Internet]. [citado 18 de julio de 2018]. Disponible en:¬†http://www.pewsocialtrends.org/2018/01/09/women-and-men-in-stem-often-at-odds-over-workplace-equity/

Otros artículos relacionados