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Impulsemos la lactancia materna apoyando y educando

Autor
Macarena Martinez Órdenes
Macarena Martinez Órdenes
Daniela Rojas
Daniela Rojas
Categoría
lactancia
obstetricia
lactancia materna
semana mundial de la lactancia materna
Salud Pública
medicina
Educación
Políticas Públicas
Especial
Fecha de Publicación
2022/08/07
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No es precisamente una canción que queramos tener en nuestro inconsciente colectivo, pero todos los años, el primero de agosto, resuena en nuestras cabezas (al menos en la mía) Wendy Sulca y su viral en el campo cantando: “(Con mucho cariño para todos los niños del Perú)/ De día, de noche/ quisiera tomar mi tetita/ de día, de noche/ quisiera tomar mi tetita”… El resto de la letra es bastante funable, pero siempre puede encontrarla en YouTube (quizás para su desgracia).
(No, Maca, lo sentimos. NADIE canta esa canción el primero de agosto. Atte: Equipo Etilmercurio)

Veamos entonces, ¿qué pasa por la mente de una matrona entre el 1 y el 7 de agosto?

Básicamente, nuestra cabeza se reconfigura y se pone en modo conmemoración de la Semana Mundial de Lactancia Materna. Supongo que, para quienes no son matronas, matrones o profesionales de la salud, puede resultar un poco loco “conmemorar” un evento biológico tan relevante y común como la lactancia. Pero no es tan común como podría creerse.
En 2013 se llevó a cabo en Chile la primera Encuesta Nacional de Lactancia Materna en la Atención Primaria (Enalma), posterior a la implementación de la ley de la ampliación del postnatal. El informe reveló que un 56,3% de las mujeres que amamantan logran mantener lactancia materna de manera exclusiva por seis meses o más. También informó que la lactancia materna exclusiva es de mayor duración que el promedio nacional en mujeres de mayor edad, menor nivel educacional y en quienes tuvieron un parto normal (1).
Los motivos de cese más frecuentes de la lactancia materna exclusiva en nuestro país tienen relación con la percepción de que el niño o niña “quedaba con hambre”, con problemas en la mama y pezón, y con el inicio de actividades laborales o estudiantiles de la madre. Sin embargo, la pandemia de SARS-CoV-2 y la poca información que se tenía respecto a posibles relaciones entre este virus y la lactancia —para qué vamos a hablar del embarazo— ha causado estragos, al menos inicialmente, cuando no se sabía si las madres contagiadas podían amamantar (2). La recomendación actual del Ministerio de Salud de Chile es que en madres con Covid-19, [el Minsal] sugiere amamantar a sus hijos o hijas por sobre no amamantarlos (revise aquí la fuente oficial).
Estas causas han sido abordadas en las políticas públicas que se encargan de proteger la lactancia materna en Chile y en el mundo. Sin embargo, y rodeados por una industria alimentaria que desde la década de 1960 masifica y mejora las propiedades de la producción de fórmula para lactantes, se hace necesario recordar lo importante que es cuidar uno de los pocos alimentos vivos (3) que tenemos disponibles en nuestra más tierna infancia.
(Nota de la autora: la imagen del banner de este artículo corresponde a material elaborado por la Organización Panamericana de la Salud para la Semana de la Lactancia Materna 2022).

¿Cómo es eso de que la leche materna es “un alimento vivo”?

Una de las características de este fluido es que se adapta a los requerimientos del lactante. La leche materna puede cambiar su composición en caso de que el hijo o hija requiera otros nutrientes o factores de protección. Por ejemplo, si hubo un parto prematuro, la composición de las primeras semanas contiene mayor cantidad de inmunoglobulinas, concentración de grasa y proteínas (4).
Extracción de leche materna para donación en bancos de leche.

(Brevísima) Historia de la Semana Mundial de la Lactancia Materna

En 1992, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en alianza con Unicef, instauró la semana mundial de la lactancia materna en 170 países como una forma fomentarla y mejorar la nutrición infantil en el mundo. Estos esfuerzos se habían consolidado dos años antes, en la Declaración de Innocenti, donde se propusieron metas operacionales para los países que suscribían a ella por el plazo de tres años (5).
Estas metas operacionales provienen de una serie de iniciativas para prevenir la malnutrición a lo largo del mundo. Dentro de estas iniciativas podemos encontrar las siguientes:
•
Hospital amigo de la lactancia materna.
•
Lugares de trabajo amigos de la madre.
•
Código internacional de comercialización de sucedáneos de leche materna.
•
Impulso de los grupos comunitarios de apoyo a la lactancia materna (GALM).
•
Formación y módulos de actualización para profesionales de la salud.
Cada año, la semana de conmemoración ha tenido un objetivo distinto, además de un nuevo eslogan que es propuesto por la World Alliance for Breastfeeding Action (WABA). El de este año es impulsemos y apoyemos la lactancia materna apoyando y educando, y se han generado una serie de acciones a lo largo de diferentes centros de salud, pero también en el mundo virtual (más información aquí).
Si bien son iniciativas bastantes sensatas, aún existen algunos países en donde el inicio de la lactancia materna, así como su duración, se ve impedida por aspectos estructurales o políticos. Por ejemplo, no en todos los países está normalizado amamantar en público (a ustedes les hablamos, Alabama y los otros 20 estados que sancionan este acto como indecencia pública) (6).
¿Esto una indecencia? Indecencia es que tu empleador no tenga acondicionada una sala para que las mujeres y otras personas que amamantan puedan extraerse y conservar leche.

¿Cómo se protege en Chile la lactancia materna?

En Chile, como somos mucho más civilizados, hemos instaurado diversas políticas públicas que promueven e intentan fortalecer la lactancia materna. Estas son algunas de ellas:
•
Ley de protección de la lactancia materna y el amamantamiento: reconoce el valor fundamental de la maternidad y el derecho a la lactancia materna como un derecho de la niñez. También garantiza el libre ejercicio de la lactancia materna y del amamantamiento libre, y sanciona cualquier discriminación arbitraria que cause privación, perturbación o amenaza a estos derechos (7).
•
El artículo 206 del Código del Trabajo establece que las madres trabajadoras tendrán a lo menos una hora al día para dar alimentos a sus hijos o hijas menores de dos años (¿acaso Flash?) (8).
•
El Código Sanitario establece que es un derecho preferente del hijo e hija, salvo que por decisión de la madre o indicación médica se resuelva lo contrario. Este mismo indica que la lactancia materna tiene como uso prioritario la alimentación en beneficio del o de los lactantes que sean hijos e hijas biológicos de la madre (pero si tiene sobreproducción siempre puede donar en el único Banco de Leche chileno, en el Hospital Sótero del Río) (9).
Fuente: Banco de Leche, Hospital Sótero del Río.
•
Es parte del programa Elige Vivir Sano, en el que se le considera medio óptimo para asegurar la alimentación saludable hasta los seis meses de manera exclusiva y hasta los dos años de manera complementaria.
•
Programa de Alimentación Complementaria: en este programa de carácter universal se busca distribuir alimentos a la población para apoyar nutricionalmente a las madres que amamantan hasta el sexto mes después del parto, independientemente de su nacionalidad, ubicación territorial, condición socioecnómico, situación previsional o migratoria. Para acceder a este programa, es necesario registrar los controles en un Centro de Salud Familiar, tener controles y esquema de vacunación vigente (10). Desde 2019, este programa incluye fórmulas hipoalergénicas para niñas y niños menores de dos años que tienen diagnóstico de Alergia a la Proteína de Leche de Vaca (APLV), sin importar si este lactante se atiende en el sistema público o privado (11).
•
Establecimiento de Clínicas de Lactancia en los Centros de Salud Familiar, lo que permite el apoyo, seguimiento, recuperación y resolución de problemas asociados a la lactancia materna. Esta iniciativa busca la superación de problemas relacionados con el amamantamiento y con la prevención del riesgo de alteración nutricional y de salud de niñas y niños (12).

¿Por qué la lactancia materna es tan importante?

Uno de los aspectos más importantes a la hora de decidir amamantar (porque sí, es una decisión y no una obligación para la madre o persona que amamanta) es tener información completa y relevante sobre los beneficios de la lactancia materna. Estos beneficios no son solo para el lactante, sino que para la mujer y persona que amamanta, para sus familias y para la salud colectiva (13,14).

Beneficios para el o la lactante

•
Disminuye el riesgo de enfermedades gastrointestinales, respiratorias altas y bajas (incluyendo el Virus Respiratorio Sincicial).
•
Disminuye la posibilidad de desarrollar caries en el menor de un año.
•
Mejora el desarrollo psicomotor, cognitivo, y académico.
•
Facilita el vínculo de la díada y su familia.
•
Disminuye el riesgo de desarrollo de diabetes mellitus tipo 2 a lo largo de la vida.

Beneficios para las personas que amamantan

•
Disminuye el sangrado postparto.
•
Facilita la recuperación del peso pregestacional.
•
Disminuye el riesgo de cáncer de mama premenopaúsico y ovárico (con al menos un año de lactancia acumulado en la vida).

Beneficios para la familia

•
Es económico, práctico e higiénico.
•
Ayuda en la planificación y fortalecimiento familiar.

Beneficios para la salud colectiva

•
Supone un ahorro en el concepto de fórmulas artificiales, mamaderas y otros utensilios para la preparación de dichas fórmulas.
•
Como disminuye infecciones y su gravedad, reduce los gastos médicos y los problemas laborales y familiares que se suponen para los padres y la sociedad.
•
Reduce el uso de recursos humanos y de salud pública si los niños se enferman.
•
No contamina y protege el ambiente, ya que no produce residuos, no necesita envases, ni requiere gasto energético que lleve a la producción de dióxido de carbono (CO2).

10 cosas sobre amamantar que son tan falsas como billete de tres lucas

Existen muchos mitos sobre la menstruación, el parto y el puerperio, y la lactancia materna no se libra de estas falsedades (4). En esta sección, y con la ayuda de nuestros lectores/auditores en Instagram (@etilmercurio), ¡recolectamos un montón! Andrea Venegas (matrona y consultora de lactancia reconocida por el International Board Certified Lactantion Consultant IBCLC), de Darpecho.cl, nos orientó para responder mejor.
1.
Es necesario suspender la lactancia cuando se está gestando nuevamente, ya que hay mayor riesgo de parto prematuro.
a.
No es necesario suspender la lactancia durante el embarazo, salvo que el profesional de la salud que le acompaña en sus controles informe que existe riesgo de aborto.
b.
Amamantar a un bebé mayor y a un recién nacido se llama lactancia en tándem.
2.
La leche materna congelada es desabrida y no le gusta a los bebés.
a.
La leche materna no cambia de sabor ni es desabrida.
b.
Sí puede pasar que, en ocasiones, por acción de una enzima llamada lipasa, que fragmenta las grasas para facilitar la digestión del lactante, se perciba un olor más agrio. La cantidad de esta enzima es variable entre mujeres, no le pasa a todas y no todos los bebés rechazan la leche.
c.
Muchas veces, el rechazo por la leche congelada es porque el bebé prefiere tomar directo del pecho y no solo por mamadera.
3.
Los alimentos que consume la madre hinchan al bebé, por eso se deben dejar los condimentos y las legumbres, porque los gases y cólicos se pasan por la leche materna.
a.
Es fisiológicamente imposible que los gases pasen por la leche. La única restricción en relación con los alimentos son aquellos que causen alergia a la madre, porque estarían activando inmunoglobulinas.
b.
Ojo: todos los bebés tienen cólicos, ya que estos se relacionan con la madurez del sistema gástrico y suelen ser menos frecuentes en los lactantes que toman leche materna. Sin embargo, existe una enfermedad que se llama Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca (APLV) que puede provocar cólicos y heces con sangre en niños y niñas que se encuentran con lactancia materna exclusiva.
4.
El tamaño del envase es importante: si las mamas son grandes, hay más leche.
a.
NO. La glándula mamaria es “estándar”, lo que cambia en el envase es la grasa que rodea la mama y esta grasa no se relaciona con una mayor producción o calidad de la leche.
b.
Es importante decir que la mama no es un almacén: no es que la leche esté guardada ahí para que la usemos cuando la necesitemos, sino que es una fábrica que responde a la demanda. Esto significa que si ponemos más veces al bebé al pecho, mayor será la cantidad de leche que se produzca.
5.
Si le das por más de un año es maña, por eso hasta los seis meses nomás.
a.
La OMS indica la lactancia materna exclusiva por seis meses, ya que el sistema gástrico es inmaduro y los bebés no deberían recibir nada más que la leche materna.
b.
Luego de los seis meses se inicia la alimentación complementaria, en donde se introducen alimentos y se acompaña de lactancia materna, pero ya no en exclusividad, hasta los dos años.
c.
El destete se puede producir cuando la díada lo necesite o desee. Por ello, no hay una lactancia prolongada: lo que dure es decisión entre madres o personas que dan de mamar y sus hijes (¡Usaron la “e”! ¡Rápido, la RAEseñal!).
6.
Hay que complementar con agua para hidratar el bebé antes de los seis meses.
a.
NO. Los bebés no pueden procesar el agua sola. En general, toda el agua que necesitan está contenida en la leche materna (un 70% es agua) de una forma fácil de digerir. Si le damos agua, esta tarda mucho en procesarse en el estómago, lo que puede causar una baja de azúcar (hipoglicemia) o ausencia de hambre (hipoalimentación).
b.
Si se alimenta por fórmula, se debe preparar con el agua exacta indicada por la medida y no se puede dar fórmula más concentrada o diluida. Es súper importante recordar que la fórmula lactéa es de indicación médica: literalmente, funciona como un medicamento.
7.
El calostro es muy delgado y no alimenta al bebé.
a.
El calostro es la alimentación de los primeros tres días del bebé. Es un líquido transparente/amarillento que se ve menos denso que la leche que estamos acostumbrado a mirar en un envase. Eso no significa que sea malo: de hecho, tiene una alta riqueza en nutrientes y defensas para los bebés.
b.
Que salga poco se relaciona con que los bebés deben aprender a respirar, succionar y tragar al mismo tiempo (esto se denomina tríptico funcional) para alimentarse. Esta ardua tarea puede ser más fácil con menos flujo ingresando. Teniendo en consideración que el estómago de un recién nacido es del porte de una nuez, es más que suficiente.
8.
Hay que dar pecho cada tres horas y 15 minutos por mama.
a.
Esta recomendación está obsoleta. Lo que se recomienda ahora es la lactancia a libre demanda, un pecho a la vez. Esto permite que el bebé llegue a la grasa de la leche: si no dejamos que esto pase, el lactante no subirá de peso de acuerdo a lo esperado y se refuerza la creencia de que la leche “es delgada y no alimenta”. Lo ideal es que, si no hay demanda, no se deje pasar más de tres o cuatro horas sin ofrecer los primeros días.
b.
Si un profesional le da esta indicación, es muy probable que no se encuentre actualizado en lactancia materna. Le sugerimos buscar a alguien más.
9.
La leche se corta si se ponen las mamas al sol, si se pasan rabias, penas, o frío.
a.
La lactancia materna es un proceso homonal que no se ve afectada por situaciones climáticas. Sin embargo, ante un proceso de estrés se puede ver una menor salida de leche, ya que estos neurotransmisores compiten con los receptores de salida de la leche (sip, con los receptores de oxitocina). Esto se puede solucionar con apoyo suficiente, un mejor entendimiento del período del puerperio y el aumento de la succión adecuada por parte del lactante.
10.
Todas las mujeres deben dar pecho, SIEMPRE.
a.
La lactancia materna es lo mejor para los bebés, pero no siempre para todas las madres o personas que amamantan.
b.
La decisión de no dar leche es personal: se debe tomar de manera informada, acompañada, con un objetivo claro y sabiendo cuál es la mejor manera de alcanzar ese objetivo. Muchas veces, las suspensiones sin supervisión pueden llevar a congestión mamaria y dolor si no hay manejo adecuado.
c.
Debemos considerar que el destete forma parte de la lactancia, independientemente de cuándo ocurra. Tener esta información ayuda a quienes pueden sentir culpa o ser estigmatizadas por no amamantar.
Cada uno de estos mitos engrana a la perfección con estereotipos de género y la construcción social sobre lo que es “una buena madre”. La presión social que existe sobre las mujeres se transforma en culpa , ya sea por no querer o no poder dar lactancia exclusiva en los primeros meses o bien por querer extenderla más allá de los dos años. En el primer caso, la sombra de la buena madre se impone: se suele tratar de egoístas a las mujeres que no amamantan o dejan de hacerlo antes de los seis meses, obviando muchas de las dificultades físicas, emocionales y/o sociales que significan la lactancia exclusiva. Daños al apego, al desarrollo cognitivo y/o emocional que sufrirían los niños y niñas en el futuro, y vanidad por el cuidado del cuerpo son algunas de las recriminaciones sociales que caen sobre las madres y personas que amamantan. En el segundo caso, aquellas que deciden extenderla, hay vergüenza y pudor para quienes son testigos del acto de amamantar, quienes suelen interpelar a las madres con argumentos como la “dependencia afectiva”, “limitaciones para el desarrollo autónomo del bebé” e incluso exhibicionismo. Esto suele ocurrir porque, socialmente, se considera que las mamas pueden ser objeto de deseo masculino, pero no deben cumplir por demasiado tiempo con la función nutricia.

¿Qué pasa si no quiero amamantar?

En realidad, no pasa nada. La lactancia materna será deseada o no será. En ocasiones, hay factores que impiden que usted pueda amamantar, como las alergias alimentarias de los bebés, la hospitalización de los recién nacidos por prematurez, el uso de implantes mamarios sobre glándula y no bajo músculo o si usted fue mastectomizada de manera bilateral. No obstante, hay ocasiones en las que usted puede simplemente no querer amamantar. Esa es la gracia de la autonomía informada: decidir libremente sobre el proceso.
Lo más importante es que usted sepa que hay recursos que le pueden ayudar a recuperar su lactancia cuando quiera o se sienta preparada para hacerlo. Trate siempre de buscar a profesionales actualizados y equipos que acompañen respetuosamente el proceso de parto, gestación y nacimiento. Y trate también de rodearse de otras mujeres que estén pasando por este proceso.

Referencias

1.
Informe técnico Encuesta Nacional de Lactancia Materna en la Atención Primaria. Chile, 2013. Disponible aquí.
2.
Gabriel, Miguel Ángel Marín, et al. "Infección por COVID-19 en el parto y tasas de lactancia materna exclusiva en una maternidad IHAN." Anales De Pediatria (Barcelona, Spain: 2003). Elsevier, 2022. Disponible aquí.
3.
Organización Mundial de la Salud. (2009). Conclusiones de la reunión de consenso llevada a cabo 6 al 8 de noviembre de 2007 en Washington, DC, EE.UU. Indicadores para evaluar las prácticas de alimentación del lactante y del niño pequeño. Ginebra: OMS.
4.
Monet Álvarez Diana Esperanza, Álvarez Cortés Julia Tamara, Gross Ochoa Virgen Yaneisi. Beneficios inmunológicos de la lactancia materna. Rev Cubana Pediatr [Internet]. Disponible aquí.
5.
Declaración de Innocenti, Organización Mundial de la Salud, 1990. Disponible aquí.
6.
National Conference of State Legislatures - Breastfeeding State Laws, 2022. Disponible aquí.
7.
Ley 21155 - Mayo 2019 - ESTABLECE MEDIDAS DE PROTECCIÓN A LA LACTANCIA MATERNA Y SU EJERCICIO. Biblioteca del Congreso Nacional. Disponible aquí.
8.
Ley 20166 - Febrero 2017 - EXTIENDE EL DERECHO DE LAS MADRES TRABAJADORAS A AMAMANTAR A SUS HIJOS AUN CUANDO NO EXISTA SALA CUNA. Biblioteca del Congreso Nacional. Disponible aquí.
9.
Decreto 35 - Febrero 2020 - MODIFICA EL DECRETO SUPREMO Nº 161 DE 1982, DEL MINISTERIO DE SALUD, REGLAMENTO DE HOSPITALES Y CLÍNICAS. Disponible aquí.
10.
Norma Técnica de los Programas Alimentarios, MInisterio de Salud de Chile, 2016. Disponible aquí.
11.
Protocolo de Gestión Administrativa del PNAC APLV, Ministerio de Salud de Chile, 2019. Disponible aquí.
12.
Acompañando tu lactancia, manual operativo de lactancia materna, Grupo LAM y Ministerio de Salud de Chile, 2017. Disponible aquí
13.
Orientaciones técnicas para la Atención en Clínicas de Lactancia Materna, Ministerio de Salud de Chile, Ministerio de Salud, 2016. Disponible aquí.
14.
Lactancia Materna el mejor inicio para ambos, Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, 2017. Disponible aquí.

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