Search

Neuroderechos neurotorcidos

Autor
Fecha de Publicación
8 more properties
Importante: La caja de arriba debe ser el primer elemento del artículo, y su texto luego de cleanUrl debe ajustarse para que contenga la URL "simple" en que se publicará este post. es decir, ahí va todo lo que sigue a etilmercurio.com Así: cleanUrl: /futbol-circular hará que este post quede en etilmercurio.com/futbol-circular Este comentario puede borrarse, y comenzar a escribir el post desde aquí en adelante, pero mantengan la caja de arriba. Debe ser lo primero escrito en el artículo, una vez publicado el artículo, esa caja no se verá.

PROBLEM√ĀTICAS √ČTICAS Y JUR√ćDICAS EN RELACI√ďN CON LOS DENOMINADOS NEURODERECHOS.

I.- ANTECEDENTES LEGISLATIVOS.

Los √ļnicos antecedentes de regulaci√≥n de ‚Äúneuroderechos‚ÄĚ provienen de 2 propuestas legislativas que forman parte de un conjunto de proyectos de ley elaborados de forma paralela por la Comisi√≥n Desaf√≠os del Futuro, Ciencia, Tecnolog√≠a e Innovaci√≥n del Senado de la Rep√ļblica de Chile, encabezados por el Senador Guido Girardi, que tienen por particularidad pretender ser la ‚Äúprimera regulaci√≥n de su tipo en el mundo‚ÄĚ, y servir de ejemplo para otras legislaciones. Sus altas ambiciones tienen como objetivo, entre otros, difundirse en diversas sedes legislativas, regionales y globales. Como parte de este conjunto de proyectos se encuentra el Proyecto de Ley (Bolet√≠n 13828-19)[1] sobre ‚ÄúProtecci√≥n de los neuroderechos y la integridad mental, y el desarrollo de la investigaci√≥n y las neurotecnolog√≠as‚ÄĚ y una reforma constitucional ya aprobada al art√≠culo 19, n√ļmero 1¬į, de la Constituci√≥n Pol√≠tica de la Rep√ļblica de Chile con la finalidad de proteger la integridad y la indemnidad mental con relaci√≥n al avance de las ‚Äúneurotecnolog√≠as‚ÄĚ (Bolet√≠n 13.827-19)[2]. Asimismo, son parte de este grupo de iniciativas el Proyecto de Ley sobre Plataformas Digitales (Bolet√≠n 14.561-19) [3] y un Proyecto de Ley que est√° a√ļn pendiente de presentaci√≥n sobre regulaci√≥n de inteligencia artificial.
Todos los supuestos desarrollos sobre los que se fundan o justifican esta nueva regulación, dados como fundamento sobre desarrollo de nueva neurotecnologia, tienen dudosa validez científica, sin ninguna evidencia concreta.
Entender este contexto es importante ya que corresponden a proyectos de ley bastante ambiciosos, respecto de los cuales no existe ninguna experiencia en el derecho comparado, por lo que diversas consecuencias y riesgos no pueden ser ponderadas ni comparadas, debiendo ser en definitiva, analizados y discutidos por diversos actores involucrados, con el detalle y nivel de profundidad que este tipo de propuestas requiere.

II.- ACTUAL REFORMA CONSTITUCIONAL.

Sobre la actual reforma constitucional vigente, publicada en el Diario Oficial con fecha 25 de octubre de 2021, la propuesta original contemplaba la siguiente redacción:
"La integridad f√≠sica y ps√≠quica permite a las personas gozar plenamente de su identidad individual y de su libertad. Ninguna autoridad o individuo podr√°, por medio de cualquier mecanismo tecnol√≥gico, aumentar, disminuir o perturbar dicha integridad individual sin el debido consentimiento. S√≥lo la ley podr√° establecer los requisitos para limitar este derecho, y los requisitos que debe cumplir el consentimiento en estos casos.‚ÄĚ
En la moci√≥n del proyecto de ley de esta reforma constitucional, se se√Īala que el derecho a la neuroprotecci√≥n busca proteger, frente al avance de las neurotecnolog√≠as, una nueva dimensi√≥n de la dignidad humana, vinculada al ¬ęcerebro humano¬Ľ, tanto en su dimensi√≥n f√≠sica como en su potencialidad mental.[2]
Desde ya, es posible sostener que limitar la mente ‚Äúal cerebro‚ÄĚ ya es un problema, puesto que lo anterior es una creencia que ha perdido fuerza dentro de las actuales investigaciones y m√°s bien, ha quedado como un dato anecd√≥tico de una antigua creencia impuesta por Descartes [4], [5].
Sobre esta propuesta inicial, se hacen las siguientes consideraciones:
‚ÄĘ
El p√°rrafo 1 ‚ÄúLa integridad f√≠sica y ps√≠quica permite a las personas gozar plenamente de su identidad individual y de su libertad‚ÄĚ. La integridad tanto f√≠sica como ps√≠quica ya es parte de derechos establecidos tanto en la Constituci√≥n como en Tratados Internacionales vinculantes en materia de DDHH por lo que esta inclusi√≥n es redundante.
‚ÄĘ
El segundo p√°rrafo de la propuesta original afirma la presencia de ‚Äúmecanismos tecnol√≥gicos que aumenten, disminuyan o perturben dicha integridad individual‚ÄĚ, lo cual carece de proporcionalidad y certeza jur√≠dica, esta tecnolog√≠a no existe en la actualidad y su desarrollo no est√° ni siquiera vislumbrado para un futuro ni a largo plazo. Pues bien, esta norma ni siquiera pone en duda esta existencia, siendo por lo dem√°s una frase completamente ambigua.
‚ÄĘ
Dicho segundo párrafo de la propuesta inicial, en definitiva, está afirmando que es posible que mecanismos tecnológicos, aumenten, disminuya o perturben la integridad individual y que esto será perfectamente viable y legal si media el consentimiento de las personas. Nuevamente al igual que el párrafo anterior está afirmando la existencia de neurotecnologias que no concuerdan con el estado del arte, creando expectativas sobre avances tecnológicos inexistentes.
‚ÄĘ
El √ļltimo p√°rrafo mencionaba l√≠mites de jerarqu√≠a legal inferior, del derecho a la integridad que se trastocan con todos los restantes derechos humanos, pudiendo entenderse que una norma de rango legal podr√≠a limitar un derecho fundamental[6].
Finalmente, la propuesta original fue enmendada durante su tramitación, constando en la Constitución la consagración dentro del catalogo de garantías fundamentales lo siguiente:
‚ÄúEl desarrollo cient√≠fico y tecnol√≥gico estar√° al servicio de las personas y se llevar√° a cabo con respeto a la vida y a la integridad f√≠sica y ps√≠quica. La ley regular√° los requisitos, condiciones y restricciones para su utilizaci√≥n en las personas, debiendo resguardar especialmente la actividad cerebral, as√≠ como la informaci√≥n proveniente de ella‚ÄĚ
Sobre la actual norma constitucional, se hacen presente las siguientes consideraciones:
‚ÄĘ
El p√°rrafo primero nuevamente presenta una redundancia normativa.
‚ÄĘ
El p√°rrafo segundo indica: ‚ÄúLa ley regular√° los requisitos, condiciones y restricciones (del desarrollo cient√≠fico) para su utilizaci√≥n en las personas, debiendo resguardar especialmente la actividad cerebral, as√≠ como la informaci√≥n proveniente de ella‚ÄĚ.
En consecuencia:
‚ÄĘ
Esta norma constitucional, m√°s que resguardar un derecho lo que parece hacer es afirmar que es posible obtener informaci√≥n sobre el cerebro, no cualquiera sino aquella que se asimile a pensamientos y aquellas relacionadas con la privacidad, y que una ley puede limitar investigaciones cient√≠ficas en torno a ella lo cual es preocupante para avances cient√≠ficos tan importantes como tratamientos y cura de enfermedades[7]. Lo anterior, es reafirmado por la historia de la ley donde consta esta discusi√≥n. Al respecto, hago presente que lo anterior no es efectivo, careciendo de evidencia cient√≠fica seria, hasta ahora no se sabe c√≥mo funciona el cerebro, ciertamente no funciona como una m√°quina y est√° bastante documentado que los procesos cognitivos se extienden por lo dem√°s m√°s all√° del cerebro[8]‚Äď[11] . Varios han sido los cient√≠ficos que han hecho hincapi√© en el estado del arte de la neurociencia es totalmente incipiente [12], [13].
‚ÄĘ
Esta norma constitucional es imprecisa, incomprensible y aun cuando fuese eficaz y efectiva lo que se√Īala, ser√≠a limitante y dejar√≠a fuera cualquier proceso mental que va m√°s all√° del cerebro[14].
‚ÄĘ
Carece por las razones anteriores de proporcionalidad, certeza jur√≠dica y efectividad, dada su ambig√ľedad y la imposibilidad de lograr sus objetivos, ya que lo que pretende regular, no existe.
‚ÄĘ
Esta es una norma redundante[15], ya que incluso si fuese posible ‚Äúleer la mente‚ÄĚ se estar√≠a violando la privacidad, derecho fundamenta ya consagrado constitucionalmente. La redundancia de los neuroderechos es evidente en materia constitucional, el art√≠culo 19 consagra los derechos a la vida, a la integridad f√≠sica y ps√≠quica y a la igualdad ante la ley; exige el respeto y la protecci√≥n de la vida privada y los datos personales, entre otros[6], todos los cuales abarcan los eventuales neuroderechos, en el improbable caso que se llegue a desarrollar este tipo de tecnolog√≠a.

III.- PROYECTO DE LEY DE NEURODERECHOS SOBRE PROTECCI√ďN DE LOS NEURODERECHOS Y LA INTEGRIDAD MENTAL, Y EL DESARROLLO DE LA INVESTIGACI√ďN Y LAS NEUROTECNOLOG√ćAS. (BOLET√ćN 13.827-19).

Este proyecto de ley, es la materializaci√≥n sustantiva de la enmienda constitucional indicada en el punto anterior, cuyo redactor principal es el bi√≥logo espa√Īol Rafael Yuste basado en su articulo ‚ÄúFour ethical priorities for neurotechnologies and AI‚ÄĚ[16]. Yuste tenia una ambici√≥n extrema organizar un proyecto internacional a gran escala, el Brain Activity Map Project (Proyecto de Mapeo de la Actividad Cerebral), con el objetivo de reconstruir todo el registro de la actividad neuronal a trav√©s de los circuitos neuronales completos", proyecto financiado por el entonces presidente Obama, consiguiendo una millonaria financiaci√≥n sin hasta el d√≠a de hoy obtener ning√ļn resultado relevante [8]
No obstante, ha centrado sus esfuerzos en que se legisle en base a los llamados neuroderechos, en su convencimiento que tecnolog√≠as como leer la mente y convertir a los seres humanos en h√≠bridos ser√° una realidad en un par de a√Īos, narrativa totalmente exagerada.
El referido proyecto de ley que se encuentra actualmente en tramitación en el Congreso. Se compone de los siguientes artículos:
Art√≠culo 1¬į.- La presente ley tiene como finalidad proteger la vida y la integridad f√≠sica y ps√≠quica de las personas en el desarrollo de las neurociencias, las neurotecnolog√≠as y sus aplicaciones cl√≠nicas. En todo lo no regulado por esta ley, se aplicar√°n las normas de la ley N¬į 20.120, sobre la investigaci√≥n cient√≠fica en el ser humano, su genoma y proh√≠be la clonaci√≥n humana, o la ley N¬į 20.584, que regula los derechos y deberes que tienen las personas en relaci√≥n con las acciones vinculadas a su atenci√≥n de salud, en su caso.
Art√≠culo 2¬į.- La libertad para llevar a cabo procedimientos propios de las neurociencias y para usar neurotecnolog√≠as tendr√° siempre como l√≠mite los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana, reconocidos tanto por la Constituci√≥n Pol√≠tica de la Rep√ļblica como por los tratados internacionales ratificados por Chile que se encuentren vigentes. El Estado velar√° por el desarrollo de la neurociencia y de las neurotecnolog√≠as que propendan al bienestar de la persona humana, y asimismo, por el acceso sin discriminaciones arbitrarias a sus avances.
Comentario: En este √ļltimo p√°rrafo del art√≠culo 2 nuevamente es posible apreciar una afirmaci√≥n encubierta. Que existe un desarrollo de las neurociencias y de las neurotecnolog√≠as tan bueno o beneficioso que ciertas personas empresas buscar√°n negarlo a determinados individuos y que el Estado debe evitar esta situaci√≥n generando una expectativa de tecnolog√≠a no existente, no siendo una norma precisa ni clara.
Art√≠culo 3¬į.- Para efectos de esta ley, se entender√° por:
1.
a) Datos neuronales: aquella información obtenida de las actividades de las neuronas de las personas, que contienen una representación de la actividad cerebral.
2.
b) Neurotecnologías: conjunto de dispositivos o instrumentos que permiten una conexión con el sistema nervioso central, para la lectura, el registro o la modificación de la actividad cerebral y de la información proveniente de ella.
Comentarios: Esto es redacción de Rafael Yuste, la propuesta original de este artículo era mucho más extensa.[3]
Las definiciones dadas son híper inclusivas, siendo ambiguas, poco claras, pudiendo limitar los avances científicos de forma importante por una parte y validando o declarando como efectiva la existencia de tecnología que no han sido desarrolladas en la práctica y está lejos de los actuales avances tecnológicos.
Art√≠culo 4¬į.- Las personas son libres de utilizar cualquier tipo de neurotecnolog√≠a permitida. No obstante, para intervenir a otros a trav√©s de ellas, se deber√° contar con su consentimiento libre, previo e informado, el cual deber√° entregarse de forma expresa, expl√≠cita, espec√≠fica o, en su defecto, con el de quien deba suplir su voluntad de conformidad a la ley. El consentimiento deber√° constar por escrito y ser√° esencialmente revocable.
Si el uso es para fines terap√©uticos o m√©dicos, se deber√° requerir el consentimiento de acuerdo con la ley N¬į 20.584, que regula los derechos y deberes que tienen las personas en relaci√≥n con las acciones vinculadas a su atenci√≥n de salud.
En el caso de aquellas √°reas de investigaci√≥n cient√≠fica, ser√° necesario aquel consentimiento determinado en la ley N¬į 20.120, sobre la investigaci√≥n cient√≠fica en el ser humano, su genoma y proh√≠be la clonaci√≥n humana.
Comentarios:
Queda clara una intenci√≥n de validar tecnolog√≠as que no existen y crear expectativas en torno a ella. Se crea la expectativa que existe una tecnolog√≠a que con el solo consentimiento se puede acceder a ella, se est√° creando una ficci√≥n que lo √ļnico que permitir√° ser√° validar sistemas que dicen por ejemplo, leer la mente sin ser efectivo.
Los √ļltimos p√°rrafos dan a entender que existen para fines terap√©uticos, luego para √°reas de investigaci√≥n, y ¬Ņcu√°l es ser√≠a la hip√≥tesis que regula los primeros p√°rrafos?
Art√≠culo 5¬į.- Sin perjuicio de lo dispuesto en el art√≠culo precedente, los formularios a trav√©s de los que se solicite el consentimiento contendr√°n la informaci√≥n de acuerdo con la evidencia disponible sobre los posibles efectos de la neurotecnolog√≠a respectiva y, cuando corresponda, respecto de las normas de privacidad de datos neuronales personales.
Comentarios: Se est√° elevando cualquier tipo de aquella informaci√≥n obtenida de las actividades de las neuronas de las personas, que contienen una representaci√≥n de la actividad cerebral, seg√ļn la definici√≥n del art√≠culo 3 a datos personales sensibles, pudiendo limitar los avances cient√≠ficos de forma importante por una parte y validando o declarando como efectiva la existencia de tecnolog√≠a que no existe en la pr√°ctica y est√° lejos de los actuales avances tecnol√≥gicos.
‚ÄúArt√≠culo 6¬į.- La instalaci√≥n de neurotecnolog√≠as, as√≠ como su funcionamiento en las personas deber√° ser esencialmente reversible, sin perjuicio de los efectos que aquello pudiere tener en cada caso en particular, lo que deber√° ser debida y oportunamente informado, salvo aquellas neurotecnolog√≠as que tengan un uso terap√©utico.
Art√≠culo 7¬į.- Las neurotecnolog√≠as deber√°n ser previamente registradas por el Instituto de Salud P√ļblica para su uso en las personas.
El reglamento que establece el art√≠culo 12¬į siguiente, regular√° los procedimientos, forma y requisitos para el registro de dichas neurotecnolog√≠as que permitan garantizar su calidad, efectividad y seguridad para su uso en las personas.
Art√≠culo 8¬į .- Por resoluci√≥n fundada, la autoridad sanitaria podr√° restringir o prohibir el uso de neurotecnolog√≠as, en raz√≥n de menoscabar derechos fundamentales‚Ķ‚ÄĚ
Comentarios: En estos art√≠culos queda claro que la intenci√≥n de la ley es validar neurotecnolog√≠as que no existen, con caracter√≠sticas que son narrativas exageradas del estado del arte, para uso de las personas, no quedando claro a que se refiere pero abriendo en definitiva la posibilidad a la comercializaci√≥n de este tipo de supuesta tecnolog√≠a que actualmente no existe. En el mismo sentido, el art√≠culo 10 pareciese validar usos de neurotecnolog√≠as que son solo especulaciones, dando relevancia al consentimiento, como base de m√ļltiples sanciones.
Artículo 11.- Los datos neuronales son, por regla general, reservados y su recopilación, almacenamiento, tratamiento, comunicación y transferencia será sólo para los fines legítimos e informados que la persona hubiere consentido, en los términos previstos en la presente ley.
El reglamento establecido en el artículo siguiente regulará la forma y condiciones en que se llevará a cabo la recopilación, almacenamiento, tratamiento, comunicación y transferencia de los datos neuronales.
Los datos neuronales se tratar√°n como datos sensibles en los t√©rminos de la ley N¬į 19.628, sobre protecci√≥n de la vida privada, o la que la reemplace.
Art√≠culo 14.- Interc√°lase en la letra g) del art√≠culo 2 de la ley N¬į 19.628, entre la palabra ‚Äúps√≠quicos‚ÄĚ y la letra ‚Äúy‚ÄĚ, la expresi√≥n ‚Äú, los datos neuronales‚ÄĚ.
‚Äú10) El que, haciendo uso de una neurotecnolog√≠a impidiere a cualquier elector ejercer su derecho a sufragar libremente en cualquier elecci√≥n popular, primaria o definitiva. Si el impedimento afectare a varias personas se aplicar√° el grado m√°ximo de la pena.‚ÄĚ.
Comentarios:¬† Se est√° elevando cualquier tipo de aquella informaci√≥n obtenida de las actividades de las neuronas de las personas, que contienen una representaci√≥n de la actividad cerebral, seg√ļn la definici√≥n del art√≠culo 3 a datos personales sensibles, pudiendo limitar los avances cient√≠ficos de forma importante por una parte y validando o declarando como efectiva la existencia de tecnolog√≠a que no existe en la pr√°ctica y est√° lejos de los actuales avances tecnol√≥gicos.

IV. Carencia de Elementos Esenciales de estas Propuestas para Constituir Normas Legales Vinculantes.

1.
Las leyes en términos generales deben cumplir con el principio de proporcionalidad. Aunque la proporcionalidad no se ha utilizado como principio general de derecho constitucional como sí ocurre en Europa[17] puede entenderse implícito en las reglas del Estado de Derecho, siendo un principio inherente a éste[18].
2.
Las leyes deben cumplir con el principio de certeza jurídica directamente relacionado con el principio del debido proceso tal como ocurre en la EU .[19]
En USA existe la Doctrina de Vaguedad (doctrine of vagueness) que tiene sus raíces en las consideraciones del debido proceso con implicaciones similares [20]establece que una ley es nula y no ejecutable por vaguedad si es demasiado vaga para que el ciudadano promedio la entienda. Hay varias razones por las que una ley puede ser considerada vaga.
1.
Las regulaciones deben ser efectivas . Aqu√≠, la eficacia se refiere al grado en que una determinada regulaci√≥n logra o avanza hacia sus objetivos. [21] Sobre este √ļltimo punto hay diferentes posturas de gradualidad.
2.
Pues bien por las razones indicadas, los proyectos de ley sobre neuroderechos carecen de proporcionalidad, ya que buscan básicamente validar un tipo de tecnología no existente en la actualidad, más que regular un derecho, derechos que por lo demás no poseen ninguna relevancia actual ni futura próxima. Carecen de certeza jurídica y efectividad debido a que sus preceptos son extremadamente ambiguos y aluden en su mayoría a tecnologías inexistentes (de acuerdo con el propio texto legal como a las discusiones de la tramitación).
3.
Corresponden a materias que no poseen una prioridad legislativa, Contrario a la economía procesal, pérdidas de tiempo legislativos.
4.
Finalmente, este tipo de normativas es redundante[15], ya que incluso si fuese posible ‚Äúleer la mente‚ÄĚ se estar√≠a violando la privacidad, derecho que ya existe. La redundancia de los neuroderechos es evidente en materia constitucional, el art√≠culo 19 consagra los derechos a la vida, a la integridad f√≠sica y ps√≠quica y a la igualdad ante la ley; exige el respeto y la protecci√≥n de la vida privada y los datos personales, entre otros.

V. Problemas √Čticos Espec√≠ficos.

Se proporciona un listado de planteamientos éticos, que por el contexto y extensión de este reporte no son desarrollados, sin perjuicio que sea relevantes tenerlos presentes:
‚ÄĘ
Intenciones de agendas propias de impulsores de estas iniciativas. Existe un inter√©s de los impulsores de estas iniciativas de ser los primeros en regular esta materia, y han realizado una campa√Īa internacional en torno a esta materia.
‚ÄĘ
Crear narrativas exageradas y falsas sobre un tema, ya sea por desconocimiento o en virtud de otros propósitos, tiene graves conflictos éticos en un momento histórico donde la proliferación de desinformación a calado hondo en nuestra sociedad, entorpeciendo por ejemplo el correcto manejo de la pandemia del COVID-19.
‚ÄĘ
Problemático desde el punto de vista ético es crear un nuevo derecho que promueva el acceso a las tecnologías de mejora de capacidades neuronales
‚ÄĘ
Estas propuestas legislativas, pueden validar y otorgar un velo de credibilidad a m√ļltiples desarrollos de servicios y negocios de todo √°mbito, en torno a materias que no poseen evidencia ni validez cient√≠fica, aun cuando pudiesen estar creados con fines sociales o ben√©ficos:

VI. Potencial Vulneración a los Derechos Humanos:

‚ÄĘ
Estas propuestas legislativas, pueden no queri√©ndolo, afectar los derechos humanos de aquellos que se supone se busca proteger. En efecto, si las normas sobre neuroderechos normalizan narrativas exageradas en torno a la neurociencia, validan potencialmente sistemas tecnol√≥gicos actualmente inexistentes, lo que puede llevar a la proliferaci√≥n de falsos sistemas que declaren ‚Äúleer la mente‚ÄĚ y que se crean pueden ser ocupados, por ejemplo, en procesos judiciales como medio probatorio para inculpar a una persona, vulnerando el principio de legalidad, debido proceso, entre otras garant√≠as fundamentales.
‚ÄĘ
Se propicia la proliferación de sistemas basados en pseudociencias, eugenesia que pueden afectar a personas vulnerables, usados en otros contextos diferentes a los legales, por ejemplo, para el otorgamiento de créditos, trabajo, educación etc.
‚ÄĘ
En efecto, estas propuestas legislativas, pueden validar y otorgar un velo de credibilidad a m√ļltiples desarrollos de servicios y negocios de todo √°mbito, en torno a materias que no poseen evidencia ni validez cient√≠fica, pudiendo configurarse actos constitutivos de delitos relacionados con enga√Īos y perjuicios graves para las personas.
‚ÄĘ
Estas propuestas legislativas, pueden tener consecuencias en la afectaci√≥n de derechos humanos , los que se supone busca proteger. En efecto, si las normas sobre neuroderechos normalizan narrativas exageradas en torno a la neurociencia, validan potencialmente sistemas tecnol√≥gicos actualmente inexistentes, lo que puede llevar a la proliferaci√≥n de falsos sistemas que declaren ‚Äúleer la mente‚ÄĚ y que se crean pueden ser ocupados, por ejemplo, en procesos judiciales como medio probatorio para inculpar a una persona, vulnerando el principio de legalidad, debido proceso, entre otras garant√≠as fundamentales.

Referencias

[1]¬†¬† ¬ęSenado, Rep√ļbica de Chile. Bolet√≠n 13828-19: Sobre protecci√≥n de los neuroderechos y la integridad mental, y el desarrollo de la investigaci√≥n y las neurotecnolog√≠as 2020.¬Ľ https://www.camara.cl/ (accedido 27 de enero de 2022).
[2]¬†¬† ¬ęSenado, Rep√ļbica de Chile. Bolet√≠n 13827-19: Modifica el Art√≠culo 19, n√ļmero 1¬į, de la Carta Fundamental, para proteger la integridad y la indemnidad mental con relaci√≥n al avance de las neurotecnolog√≠as 2020.¬Ľ https://www.camara.cl/ (accedido 27 de enero de 2022).
[3]¬†¬† ¬ęSenado, Republica de Chile. Bolet√≠n 14.561-19, Regulaci√≥n Plataformas digitales¬Ľ. https://www.camara.cl/ (accedido 27 de enero de 2022).
[4]¬†¬† G. D. Fischbach, ¬ęMind and brain¬Ľ, Sci. Am., vol. 267, n.o 3, pp. 48-59, 1992.
[5]¬†¬† G.-J. Lokhorst, ¬ęDescartes and the pineal gland¬Ľ, 2005.
[6]¬†¬† D. Z. Miralles, M. B. Benoit, y P. T. Kramcs√°k, ¬ęAcerca de la necesidad de proteger constitucionalmente la actividad e informaci√≥n cerebral frente al avance de las neurotecnolog√≠as¬Ľ, Rev. Chil. Derecho Tecnol., vol. 10, n.o 2, pp. 1-10, 2021.
[7]¬†¬† S. Ruiz et al., ¬ęEfectos negativos en la investigaci√≥n y el quehacer m√©dico en Chile de la Ley 20.584 y la Ley de Neuroderechos en discusi√≥n: la urgente necesidad de aprender de nuestros errores¬Ľ, Rev. M√©dica Chile, vol. 149, n.o 3, pp. 439-446, 2021.
[8]¬†¬† ¬ęEl fracaso de los proyectos de la UE y EEUU para entender el cerebro¬Ľ, MIT Technology Review, 1 de enero de 1970. http://www.technologyreview.es/s/13644/el-fracaso-de-los-proyectos-de-la-ue-y-eeuu-para-entender-el-cerebro (accedido 27 de enero de 2022).
[9]¬†¬† ¬ęMental Phenomena Don‚Äôt Map Into the Brain as Expected¬Ľ, Quanta Magazine, 24 de agosto de 2021. https://www.quantamagazine.org/mental-phenomena-dont-map-into-the-brain-as-expected-20210824/ (accedido 27 de enero de 2022).
[10] ¬ęThe mind isn‚Äôt locked in the brain but extends far beyond it | Aeon Ideas¬Ľ, Aeon. https://aeon.co/ideas/the-mind-isn-t-locked-in-the-brain-but-extends-far-beyond-it (accedido 27 de enero de 2022).
[11] M. Cobb, ¬ęWhy your brain is not a computer¬Ľ, The Guardian, 27 de febrero de 2020. Accedido: 27 de enero de 2022. [En l√≠nea]. Disponible en: https://www.theguardian.com/science/2020/feb/27/why-your-brain-is-not-a-computer-neuroscience-neural-networks-consciousness
[12] ¬ęEl estado de la neurotecnolog√≠a - Facultad de Medicina - Universidad de Chile¬Ľ. http://www.medicina.uchile.cl/noticias/172289/el-estado-de-la-neurotecnologia (accedido 27 de enero de 2022).
[13] ¬ęLitoralpress - Texto de la Noticia¬Ľ. https://www.litoralpress.cl/sitio/Prensa_Texto.cshtml?LPKey=PC4ACQ5XRP3NNOXE3CXZQVMYICC7SMU7HOBNPGZ5AFJXIUB4ESTQ (accedido 27 de enero de 2022).
[14] K. Hoemann y L. Feldman Barrett, ¬ęConcepts dissolve artificial boundaries in the study of emotion and cognition, uniting body, brain, and mind¬Ľ, Cogn. Emot., vol. 33, n.o 1, pp. 67-76, 2019.
[15] A. Z√ļ√Īiga-Fajuri, L. V. Miranda, D. Z. Miralles, y R. S. Venegas, ¬ęNeurorights in Chile: Between neuroscience and legal science¬Ľ, Dev. Neuroethics Bioeth., vol. 4, pp. 165-179, 2021.
[16] R. Yuste et al., ¬ęFour ethical priorities for neurotechnologies and AI¬Ľ, Nature, vol. 551, n.o 7679, pp. 159-163, nov. 2017, doi: 10.1038/551159a.
[17] T. Harbo, ¬ęThe function of the proportionality principle in EU law¬Ľ, Eur. Law J., vol. 16, n.o 2, pp. 158-185, 2010.
[18] M. A. Sapag, ¬ęEl principio de proporcionalidad y de razonabilidad como l√≠mite constitucional al poder del Estado: un estudio comparado¬Ľ, D√≠kaion Rev. Actual. Jur√≠d., n.o 17, p. 7, 2008.
[19] H. Nogueira Alcal√°, ¬ęLa sentencia del Tribunal Constitucional en Chile: an√°lisis y reflexiones jur√≠dicas¬Ľ, Estud. Const., vol. 8, n.o 1, pp. 79-116, 2010.
[20] AGA, ¬ęThe Void-for-Vagueness Doctrine in the Supreme Court¬Ľ, Univ. Pa. Law Rev., pp. 67-116, 1960.
[21] A. Allott, ¬ęThe effectiveness of law¬Ľ, Val UL Rev, vol. 15, p. 229, 1980.
ANTES DE TERMINAR EL POST, CAMBIAR EL FILTRO DE LA GALER√ćA DE ABAJO PARA QUE OFREZCA ART√ćCULOS SOBRE EL MISMO TEMA y borrar este bloque, obvio
Maestro de Artículos