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Ahí quedaste, Bruce Willis

Autor
Alejandro Sophila
Alejandro Sophila
Categoría
Artículo
Fecha de Publicación
2022/09/26
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Vengando a los dinosaurios

De una forma muy rara, estamos haciendo una “Operación Deyse” (¿a qué edad te enteraste que no era “Daisy”?) para evitar un evento parecido al que vivieron los dinosaurios hace mucho, mucho tiempo: vamos a tratar de desviar un asteroide.
Literalmente de eso se trata la misión DART, acrónimo de Double Asteroid Redirection Test (además es un dardo espacial, ¿entienden?). El objetivo de la misión es sentar las bases de la defensa planetaria, probando si se puede impactar y sacar de rumbo un objeto en el espacio exterior, haciendo seguimiento desde la Tierra y eventualmente salvándonos del mismo destino de los dinosaurios. La misión se lanzó el 24 de noviembre de 2021 en un Falcon 9 de SpaceX y casi un año después llega a su destino: el cuerpo “Dimorphos”, parte de un sistema doble de asteroides a 11.4 millones de km de la Tierra (un poco menos de 10% de la distancia Tierra-Sol). Dimorphos orbita a Didimos, cuerpo central del sistema doble.

Lo más grande, Bruce Willis

Al menos por ahora vamos a dejar a los héroes y heroínas tranqui en casa, comiendo cabritas, porque no hay humanos que vayan a hacer leseras al espacio, al menos en esta misión.
Si, según Jeff Bezos, lo de los trabajadores de Amazon obligados a “hacer del 1” en bolsas era parte de las pruebas para su proyecto: “el suelo es pagar impuestos”.
A diferencia de la misión de Armageddon, no hay bombas nucleares, ni de ningún otro tipo, sino que se ejecutará una maniobra digna del billar: pegarle al asteroide para que se mueva.
Dramatización de la misión.
Dimorphos tiene una masa cercana a cinco millones de toneladas, por lo que el impacto de DART de 610 kg a 6400 m/s le dará un vertiginoso cambio de rapidez de 8 mm/s (en teoría, el lugar de impacto determina mucho el resultado final). Este aparentemente pequeño empujón se propaga a lo largo de la órbita de Dimorphos para que eventualmente sea medible desde la Tierra, que es lo que nos interesa para saber si, de ser una misión con mayor riesgo, nos jodemos o no.

Pero si falla DART, ¿es nuestro fin?

¿Vamos a morir? Sííííí
¡¿Ah, tu dices por lo de esta misión?! No, entonces no. O al menos no ahora.
Todos los días la tierra recibe meteoroides, que caen como meteoros y se pueden encontrar en el suelo como meteoritos. Todos los días, a cada rato, en todas partes del mundo.
¿El truco? Mucho de ese material es muy pequeño, desde el tamaño de arena fina, hasta uno que otro camote de vez en cuando (sabemos que hay más de algune al que le podria caer en la cabeza y no se daría cuenta).
Desde muy temprana edad se nos enseñó que tenemos la fortuna de estar rodeados por planetas gigantescos que (por su gravedad) absorben gran parte de los roqueríos espaciales, en particular Júpiter que nos “limpia el vecindario”. La realidad es bastante más compleja, ya que simulaciones modernas muestran que la misma capacidad que tiene el planeta de lanzar piedras fuera del sistema solar, la tiene para desviar piedrazos inofensivos y mandarlos derechito en nuestra dirección (y con la suerte que tenemos, no sería de extrañar que alguno caiga en Chilito)
Ya no tenemos (muchos) asteroides que puedan ser peligrosos para la Tierra, pero la NASA y otras organizaciones tienen los ojos puestos en la lista de NEOs, u “Objetos Cercanos a la Tierra” por su acrónimo en inglés. Algunos de estos, si bien no presentan riesgo a nivel planetario, son lo suficientemente peligrosos para causar caos a nivel de ciudades, como la explosión del meteoro en Chelyabinsk, Rusia, en febrero de 2013. Por lo mismo, la capacidad de seguimiento, identificación y eventual desvío es clave si queremos seguir sobreviviendo en esta roca orbitando el Sol.

Nos has salvado, estamos agradecidos

La transmisión mostró que DART efectivamente chocó con Dimorphos, y lo pudimos comprobar con la cámara de DART y con observaciones desde la Tierra de la misión ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System, o Sistema de última alerta de impacto terrestre de asteroides). A continuación, ambos videos.
Video hecho con capturas de DART a medida que se acercaba a Dimorphos
Otra confirmación viene del satélite CubeSat LICIACube, quien acompañó a DART y se despegó de él antes del impacto para poder captarlo.
[Actualización 28/09]: desde Observatorio El Sauce en Río Hurtado, Chile, se toma esta imagen que muestra la nube de polvo que ahora acompaña a Didimos luego del chancacazo. ¿Están felices ahora, que creamos un pseudocometa?
[Actualización 29/09]: nuestros ojos en el cielo también están atenti: el Hubble y el JWST fueron a sapear qué es lo que había pasado minutos y horas luego del acontecimiento. Del estudio de cuánto se refleja la luz solar en el polvo levantado visto en distintas regiones del espectro lumínico (Hubble en ultravioleta cercano, JWST en infrarrojo cercano) se puede inferir mejor la composición de este asteroide, lo que permite entender su historia de formación y con ella, un poquito más del Sistema Solar.
El Hubble y JWST unidos, jamás serán vencidos.
Lo que viene ahora es esperar a las próximas semanas para comprobar el cambio de órbita de Dimorphos alrededor de Didimos. Esperemos que la gente de la NASA sepa más que el equipo detrás del puente Cau Cau y haya salido todo bien.
[Actualización 11/10] Lo logró, ese loco hijo del demonio lo logró. Con múltiples observaciones, hechas entre otros lugares desde Las Campanas y La Silla en el norte chico, se comprobó que la órbita de Dimorphos cambió acercándose más a Didimos y acortándose en 32 minutos. Se observa el paso del cuerpo menor en frente (o por atrás) del cuerpo central, y la bajada de luminosidad correspondiente se hace más corta.
En la imagen se muestra la ubicación de la bajada de la luz en el momento esperado (flechas grises), pero se observan en otro momento, de órbita más corta (flechas anaranjadas)

¿Un viral de Don’t look Up?

Es cosa de tiempo para que tengamos una emergencia de este tipo. Puede que ni siquiera sea en nuestras vidas, pero tenemos que estar preparados cuanto antes.
Así, como no tenemos segunda oportunidad para este tipo de cosas, tampoco tenemos segunda oportunidad para el planeta, ya que no hay planeta B. ¿Nuestra recomendación? Mire hacia arriba, pero también mire hacia abajo. La defensa planetaria es externa e interna. Amen a la Tierra, edúquense lo más que puedan y combatan el fascismo.

Referencias

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