Search

Rally Dakar, no vuelvas

Autor
Fecha de Publicación
2018/01/06
Temas
7 more properties
Recientemente, el equipo que rodea al presidente electo, Sebasti√°n Pi√Īera, plante√≥ la posibilidad de que el Rally Dakar vuelva a realizarse en Chile. Recordemos que durante los a√Īos 2009 y 2015 este evento se realizaba en la zona Centro y Norte de Chile y otros pa√≠ses vecinos, incluyendo Argentina, Bolivia y Per√ļ.
Un rally raid esencialmente es una carrera de distintos veh√≠culos (motos, autos, camiones y hasta cuatriciclos) que no se realiza en pistas especialmente dise√Īadas para ello sino que al aire libre. En el √ļltimo Dakar que se realiz√≥ en Chile (2015), participaron 161 motos, 45 quads, 137 autos y 63 camiones que, por 14 d√≠as, recorrieron 9 mil kil√≥metros. Sin duda, sus choferes hicieron un gran esfuerzo para ganar. ¬°Para alcanzar la Gloria!
Paso del Rally Dakar por Copiapó, Región de Atacama, Chile. Contra lo esperado, en la próxima carrera Laura Branigan no estará esperando en la meta: su muerte lo impedirá (?). Créditos de la fotografía: Reporters Magazine.
Mucho se habla habitualmente de los beneficios económicos o de imagen que traería a Chile el ser una de las sedes de este evento deportivo. Sin embargo, menos se conoce sobre los efectos que tiene una perturbación de esta magnitud en los ecosistemas donde transcurre la carrera.
¬ęPero si esto ocurre en el desierto...¬Ľ, quiz√°s diga usted. ¬ŅPor qu√© nos hacemos tanto problema por un poco de rocas y polvo?
Pues porque, contra lo que podríamos pensar, el desierto de Atacama alberga una gran riqueza biológica, geológica y arqueológica. Su sequedad, sus rocas y polvo, y sus escasas fuentes de agua albergan tesoros insospechados, secretos sobre nuestro continente, sobre la historia de la humanidad y hasta misterios del universo.
Vamos a conocer algunos de ellos gracias a la colaboración y visión sobre el tema de: Joseline Tapia, Millarca Valenzuela y Francisca Santana

El desierto habla... y se dispersan sus minerales.

El desierto de Atacama es una de las pocas locaciones de toda la Tierra que ha sufrido perturbaciones m√≠nimas en millones de a√Īos. De hecho, hay zonas que no han sido modificadas por m√°s de 20 millones de a√Īos (1). Estos lugares √ļnicos son claves para entender el pasado geol√≥gico reciente de Chile. Sin embargo, bastar√≠a una sola rueda de las m√°s de 100 bicicletas que podr√≠a participar en el hipot√©tico Dakar para arruinar estos sitios.
Por otra parte, el Centro Norte de Chile tambi√©n es rico en dep√≥sitos minerales y presenta anomal√≠as geoqu√≠micas importantes de ciertos elementos. En palabras que podamos entender, un ejemplo de estas anomal√≠as son los salares altoandinos que presentan concentraciones importantes de ars√©nico, un contaminante peligroso desde el punto de vista toxicol√≥gico. Si el trazado del Rally Dakar pasa por algunas zonas ricas en contaminantes, existe la posibilidad de dispersar estos elementos antr√≥picamente. Suena peligroso porque lo es: una situaci√≥n como esta podr√≠a ser perjudicial para los participantes, para el p√ļblico y para los asentamientos humanos.
Además, esto podría alterar seriamente sitios geológicamente inexplorados y que podrían aportar importante información sobre nuestro planeta, y en particular sobre la historia geológica de Chile. Las dunas, salares y meteoritos son algunos de ellos.
Las huellas que dejan los vehículos en el desierto no desaparecen (Estación Yungay, Desierto de Atacama, Chile). Fotografía: Cristina Dorador.

Meteoritos: el legado extraterrestre

¬ŅSab√≠a usted que el desierto de Atacama es uno de los mejores lugares del mundo para encontrar meteoritos? Pero, contra la creencia popular, esto no ocurre porque Chile sea yeta o se hagan muchos conciertos de Arjona en el desierto.
Los meteoritos caen en forma aleatoria por todo el planeta (algunos de ellos caen en Jap√≥n y provocan anomal√≠as temporales T_T ). Pero solo pueden resistir a la erosi√≥n y desaparici√≥n en lugares que han permanecido por mucho tiempo (del orden de millones de a√Īos) en condiciones de h√≠per-aridez y estabilidad. Y uno de esos lugares, tal como lo sospecha usted, es nuestro desierto de Atacama.
Las caracter√≠sticas particulares de este desierto permiten la convivencia entre rocas muy ancianitas que cayeron hace millones de a√Īos con las m√°s j√≥venes, que cayeron ayer.
Ni un Caballero de Pegaso acumula tantos meteoritos como el desierto de Atacama. Imagen: Saint Seiya Wikia.
Atacama no solo es importante para quienes estudian el origen de la Tierra y el Sistema Solar en estas rocas, sino también para la geomorfología. Esta disciplina puede leer en estas rocas el libro de la historia evolutiva de nuestro planeta.
Adem√°s, el desierto de Atacama es un ambiente √ļnico que permite el estudio de otras superficies planetarias... ¬°Como el planeta Marte! De hecho, la NASA ha trabajado en nuestro desierto probando tecnolog√≠a para detectar vida en otros cuerpos del Sistema Solar.

La flora y fauna del desierto

¬ę¬ŅPero de qu√© flora y fauna estamos hablando? ¬°Si es solo un desierto! Ah√≠ no hay nada vivo, ¬Ņno? No hay pasto, ni √°rboles ni animales¬Ľ podr√≠a pensar alguien. Bueno, ese alguien estar√≠a equivocado.
El desierto de Atacama est√° lleno de vida, principalmente microbiana: tan peque√Īa que no podemos verla a simple vista, pero que a veces se manifiesta: el a√Īo 2015, cuando llovi√≥ en Antofagasta, los cerros se tornaron verdes. Entre esas piedras y polvo hay un legado hist√≥rico biol√≥gico que apenas estamos empezando a descubrir. La vida duerme en el desierto, esperando una peque√Īa oportunidad para manifestarse.
Las lluvias de marzo de 2015 ti√Īeron los cerros de verde y blanco (los manchones blancos son flores). En la fotograf√≠a se puede apreciar tambi√©n el efecto del paso de veh√≠culos en el paisaje (cerros de Chanida, Antofagasta). Fotograf√≠a: Cristina Dorador.
Pero, ¬Ņa qui√©n le importa que se perturbe el descanso de unas esporas y bacterias dormilonas?
Antes de juzgar, pensemos que estas formas de vida se han adaptado a ambientes extremos: pueden sobrevivir casi sin agua, en zonas donde se ha registrado la mayor radiación solar del planeta y, a su vez, una variación enorme de temperatura entre el día y la noche. Pensemos en todo lo que podríamos aprender de estas formas de vida para desarrollar, por ejemplo, cultivos resistentes a estos ambientes extremos. En un mundo que se enfrenta a un peligroso cambio climático, este conocimiento podría ser fundamental para la humanidad.
El estudio de microorganismos del desierto puede también tener aportes insospechados en las ciencias médicas y farmacológicas o en la historia de la evolución de la vida (2). De hecho, investigadores de la Universidad de Antofagasta han desarrollado cremas humectantes y bloqueadores solares a partir de estos microorganismos.
Tambi√©n hay algunos lugares del desierto donde se encuentra agua en forma de humedales salinos o salares. Aunque estos ambientes son incompatibles con muchas formas de vida conocidas, esta agua extremadamente salada y rica en minerales provoca una explosi√≥n de biodiversidad que est√° altamente adaptada a estas condiciones ¬ęextremas¬Ľ (3). En esos ecosistemas se encuentran desde microorganismos hasta grandes animales (aves, reptiles, mam√≠feros). El trazado de un rally puede alterar y afectar severamente estos ecosistemas, ya de por s√≠ muy fr√°giles, porque incluso el agua salada es escasa en el desierto. Pensemos en esa tranquilidad milenaria que de pronto se ve interrumpida por el tronar de motores, latas de bebidas energ√©ticas y adrenalina (mayormente masculina) que deja una herida imborrable en la pampa, en el llano de la Paciencia.
Tampoco podemos dejar de mencionar el incre√≠ble fen√≥meno del desierto florido, cuando unas condiciones inusuales de lluvia, temperatura y humedad en el desierto de Atacama permiten la floraci√≥n de m√°s de 200 especies nativas de plantas que llenan de colores el desierto. Junto a este fen√≥meno, se han descubierto tambi√©n numerosas cact√°ceas (cactus) √ļnicas en el mundo (4) y otras especies como mariposas (5) que solo pueden verse en este desierto. El problema, claro, es que la actividad humana y el paso de veh√≠culos provoca da√Īos irreparables en las semillas, bulbos, rizomas y tub√©rculos que sobreviven bajo tierra, esperando el momento propicio para germinar.
Insistiremos en ello para dejarlo bien claro: en el desierto de Atacama viven especies que no se encuentran en ning√ļn otro lugar del mundo. Si destruimos su h√°bitat, podemos provocar su extinci√≥n. Es por ello que la sesi√≥n fotogr√°fica del presidente electo en el desierto florido fue tan criticada.
Flamencos en el salar de Pedernales, Región de Atacama, marzo de 2014. Fotografía: Joseline Tapia, @pepeline.
Llegado este punto, usted quiz√°s diga que entonces bastar√≠a con delimitar muy bien el circuito del rally. Que pase por los lugares donde provoque menos impacto, lejos de salares, dep√≥sitos de meteoritos, ecosistemas fr√°giles o lo que sea. Que se trabaje para que haya una convivencia arm√≥nica entre esta sana competencia deportiva y la riqueza biol√≥gica y geol√≥gica del desierto de Atacama, ¬Ņno?
Lamentablemente, no tenemos garantías de que esto pueda conseguirse. Las experiencias pasadas lo demuestran muy bien.

No es el Coliseo romano

El paso del rally Dakar entre los a√Īos 2009 y 2015 trajo consecuencias desastrosas para el patrimonio cultural del desierto de Atacama. El Colegio de Arque√≥logos de Chile (6) denunci√≥ que m√°s de 300 sitios arqueol√≥gicos patrimoniales fueron destruidos. Entre los principales sitios afectados se encuentran geoglifos y caminos prehisp√°nicos que conectaban la costa, valles y altiplano por miles de a√Īos: los diversos informes entregados al Consejo de Monumentos Nacionales (7) (8) dio cuenta de huellas de motos y autos de carrera sobre ellos. Si bien los da√Īos disminuyeron en las versiones posteriores al Dakar 2009, se ha demostrado que esta competencia no entrega las medidas preventivas adecuadas para evitar el da√Īo arqueol√≥gico y patrimonial que genera, ya que cada a√Īo cambia las rutas que los competidores siguen e integra otras nuevas, obviando la presencia de sitios y material arqueol√≥gico a su paso. Los competidores, por su parte, ignoran las se√Īales de la organizaci√≥n ya que les importa m√°s alcanzar el primer premio que el da√Īo que provocan. Por otra parte, las asociaciones e instituciones no han hecho nada para aplacar el da√Īo posterior a la competencia: al d√≠a de hoy, no ha habido ninguna reparaci√≥n o compensaci√≥n al Estado chileno por los da√Īos provocados entre 2009 y 2015.
No olvidemos las declaraciones del motorista italiano Matteo Casuccio quien, el a√Īo 2015, destruy√≥ un terreno protegido cuando se sali√≥ del trazado del rally. En la prensa, Casuccio dijo: ¬ęc√≥mo se enfadan por cuatro piedras entre otras muchas de una monta√Īa. Ni que me hubiera metido por medio del Coliseo. Eso s√≠ que es una ruina arqueol√≥gica¬Ľ. Aunque dudamos que esto es lo que piensan todos los competidores del rally Dakar, s√≠ es una se√Īal de lo poco que se conoce y se valora el patrimonio arqueol√≥gico, biol√≥gico y geol√≥gico del desierto de Atacama.
Teniendo en cuenta esto, quiz√°s valdr√≠a la pena preguntarse cu√°l es el valor del patrimonio cultural del desierto de Atacama. Las autoridades del Servicio Nacional de Turismo de la √©poca estimaron que el rally Dakar del a√Īo 2012 dej√≥ ganancias por sobre los 30 millones de euros (9) solo en la regi√≥n de Atacama (Chile), lo que equivale a las ganancias anuales por concepto de entradas al Coliseo romano (10). Sin embargo, como se mencion√≥ anteriormente, no ha habido ninguna compensaci√≥n por el da√Īo causado, que tampoco ha sido valorado.
Como es de conocimiento popular, el desierto de Atacama es el m√°s √°rido del mundo. Debido a esto, el nivel de preservaci√≥n de objetos (cer√°mica, tejidos, caminos, geoglifos...) y restos humanos arqueol√≥gicos es incomparable. En zonas de Per√ļ, Bolivia, Argentina y Chile, los estudios arqueol√≥gicos dan cuenta de una gran cantidad de asentamientos y cementerios. Los m√°s antiguos tienen m√°s de 12 mil a√Īos (11), pero adem√°s hay sitios arqueol√≥gicos que datan del periodo preincaico (12), incaico (13) (14) y de la colonizaci√≥n espa√Īola.
El desierto de Atacama, entonces, tiene una riqueza inigualable en t√©rminos arqueol√≥gicos y bioantropol√≥gicos. A√ļn tiene mucho por entregar para el conocimiento del pasado y constituye un reservorio fundamental de memoria material para comprender la historia nacional y de los pa√≠ses vecinos.

Sin dejar huellas

Considerando todo lo que hemos visto hasta ahora, podemos decir sin mucha sombra de duda que el estudio de los tesoros del desierto de Atacama no es compatible con espect√°culos deportivos como un rally. Sin duda, el Dakar trae beneficios econ√≥micos inmediatos y entretenimiento para muchas personas. Pero, ¬Ņpuede compensar el da√Īo al patrimonio del desierto? ¬ŅEl potencial que tendr√≠a, por ejemplo, el estudio de microorganismos desconocidos que permitan crear nuevos medicamentos (como antibi√≥ticos)? ¬ŅEstamos dispuestos a borrar los vestigios de nuestra historia solo por algunos d√≠as de motores rugientes y adrenalina televisada?
Aunque en Etilmercurio tenemos una postura clara sobre el tema, también sabemos que, sea cual sea la decisión que tomemos como país, no habrá espacios para medias tintas. El Dakar provocará una erosión irreparable en el patrimonio del Norte de Chile, destruyendo dolosamente nuestra herencia arqueológica y la herencia de sus habitantes ancestrales del país. Las medidas de mitigación solo reducirán su impacto, pero no lo eliminarán por completo. Y no tenemos forma de saber cuántos tesoros se perderían en cada una de estas competiciones, o cómo contabilizar siquiera su valor.
Por ello te decimos, Dakar, no vuelvas. No vuelvas sin razón.

Referencias

1.
Dunai TJ, Gonz√°lez L√≥pez GA, Juez-Larr√© J. Oligocene‚ÄďMiocene age of aridity in the Atacama Desert revealed by exposure dating of erosion-sensitive landforms. Geology. 2005;33(4):321.
2.
Bull AT, Asenjo JA, Goodfellow M, G√≥mez-Silva B. The Atacama Desert: Technical Resources and the Growing Importance of Novel Microbial Diversity. Annual Review of Microbiology. 2016;70(1):215‚Äď34.
3.
Molina V, Hernández K, Dorador C, Eissler Y, Hengst M, Pérez V, et al. Bacterial Active Community Cycling in Response to Solar Radiation and Their Influence on Nutrient Changes in a High-Altitude Wetland. Front Microbiol. 2016;7:1823.
4.
Guerrero PC, Dur√°n AP, Walter HE. Latitudinal and altitudinal patterns of the endemic cacti from the Atacama desert to Mediterranean Chile. Journal of Arid Environments. 1 de noviembre de 2011;75(11):991‚Äď7.
5.
Despland E. Butterflies of the high-altitude Atacama Desert: habitat use and conservation. Frontiers in Genetics [Internet]. 24 de septiembre de 2014 [citado 5 de enero de 2018];5. Disponible en: http://journal.frontiersin.org/article/10.3389/fgene.2014.00334/abstract
6.
Calderon C. El Dakar destruye - Colegio de Arqueólogos [Internet]. Colegio de Arqueólogos de Chile. 2017 [citado 5 de enero de 2018]. Disponible en: https://colegiodearqueologos.cl/el-dakar-destruye/
7.
INFORME DEL GOBIERNO CONSTATA DA√ĎOS ARQUEOL√ďGICOS | Consejo de Monumentos Nacionales de Chile [Internet]. [citado 5 de enero de 2018]. Disponible en: http://www.monumentos.cl/prensa/noticias/informe-gobierno-constata-danos-arqueologicos
8.
Consejo de Monumentos Nacionales monitorea afectación a sitio arqueológico producido por competencia Dakar 2015 | Consejo de Monumentos Nacionales de Chile [Internet]. [citado 5 de enero de 2018]. Disponible en: http://monumentos.cl/prensa/noticias/consejo-monumentos-nacionales-monitorea-afectacion-sitio-arqueologico-producido
9.
Conozca los beneficios econ√≥micos que el Dakar deja en Chile, Argentina y Per√ļ [Internet]. [citado 5 de enero de 2018]. Disponible en: https://www.americaeconomia.com/negocios-industrias/conozca-los-beneficios-economicos-que-el-dakar-deja-en-chile-argentina-y-peru
10.
Roma √ĀGF/ CE. El Coliseo romano tendr√° un aforo m√°ximo de 6.000 personas [Internet]. ABC.es. [citado 5 de enero de 2018]. Disponible en: http://www.abc.es/20120105/cultura/abcp-coliseo-romano-tendra-aforo-20120105.html
11.
Santoro CM, Ugalde PC, Latorre C, Salas C, Osorio D, Jackson D, et al. OCUPACI√ďN HUMANA PLEISTOC√ČNICA EN EL DESIERTO DE ATACAMA: PRIMEROS RESULTADOS DE LA APLICACI√ďN DE UN MODELO PREDICTIVO DE INVESTIGACI√ďN INTERDISCIPLINARIA. Chungar√° (Arica). 2011;43(especial):353‚Äď66.
12.
Pampa Iluga: El hallazgo que abri√≥ la prehistoria del norte grande ¬ę‚ÄĮDiario y Radio Uchile [Internet]. [citado 5 de enero de 2018]. Disponible en: http://radio.uchile.cl/2017/07/22/pampa-iluga-el-hallazgo-que-abrio-la-prehistoria-del-norte-grande/
13.
El Camino del Inca en el Norte Grande - Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chile [Internet]. [citado 5 de enero de 2018]. Disponible en: http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-3374.html
14.
Salazar D, Berenguer J, Vega G. PAISAJES MINERO-METAL√öRGICOS INCAICOS EN ATACAMA Y EL ALTIPLANO SUR DE TARAPAC√Ā (NORTE DE CHILE). Chungar√° (Arica). marzo de 2013;45(1):83‚Äď103.