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Premios Ig Nobel 2018: cuando la ciencia parece broma, pero no, sigue siendo ciencia

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Fecha de Publicación
2018/09/21
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Como ya es tradición (merme, pero tradición al fin), en Etilmercurio estuvimos atentos a la versión 2018 de la entrega de los premios Ig Nobel. A esta altura deberían saberlo, pero de todas formas va el recordatorio: los Ig Nobel son una premiación alternativa a los premios Nobel, que se entregan a las investigaciones más «curiosas» en diferentes campos del conocimiento humano.
No se confundan: no se premia a las investigaciones por ser malas o simplemente ridículas, sino que se premian aquellas investigaciones que son extravagantes, pero con el genuino fin de ayudarnos a comprender mejor el universo.
Acá pueden ver lo que escribimos para las premiaciones de los Ig Nobel de 2016 y del 2017.

La doctora me recetó tres subidas al Boomerang LOL

Los cálculos renales son depósitos de minerales que se forman en los riñones y pueden afectar cualquier parte de las vías urinarias. Su expulsión es dolorosa pero generalmente no requieren cirugía ni causan daños permanentes. Si no hay complicaciones asociadas, posiblemente la indicación médica sea tomar analgésicos y mucha agua para poder expulsarlos.
Pero al parecer hay otra indicación que no se había tomado en serio. Hasta ahora.
Varios pacientes habían descrito que lograron expulsar espontáneamente sus cálculos renales después de subirse a la montaña rusa Big Thunder Mountain Railroad. En serio. La cantidad de pacientes que describieron eso fue suficiente para que unos locos científicos lo investigaran y se adjudicaran el Ig Nobel de Medicina.
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«Fijo que la isapre se niega a reembolsarme este tratamiento»
Los investigadores Marc Mitchell y David Wartinger adaptaron un simulador para realizar ureteroscopías y lo usaron como un modelo anatómico de paciente con 3 cálculos renales de oxalato suspendidos en pipí. Pidieron permiso a los encargados del parque de diversiones y se subieron con el modelo del paciente (lo pusieron dentro de una mochila para no molestar al público y PAF partieron) a la montaña Big Thunder en distintos asientos para evaluar cuál era el más efectivo. Al sentarse en los carros del frente, lograron expulsar cálculos en 4 de 24 subidas (16,7%), pero cuando se subieron a los carros del final de la montaña, lograron expulsar en 23 de 36 subidas (63,9%), confirmando entonces que para ciertos pacientes, de acuerdo al tamaño y ubicación de sus cálculos renales, y si su médico lo sugiere, sentarse en los últimos carros de una montaña rusa podría formar parte del tratamiento de cálculos renales.
MEDICINE PRIZE [USA] — Marc Mitchell and David Wartinger, for using roller coaster rides to try to hasten the passage of kidney tones.REFERENCE: “Validation of a Functional Pyelocalyceal Renal Model for the Evaluation of Renal Calculi Passage While Riding a Roller Coaster,” Marc A. Mitchell, David D. Wartinger, The Journal of the American Osteopathic Association, vol. 116, October 2016, pp. 647-652.

Fijo que lo hacen de puro monos

Sabemos que la imitación juega un papel fundamental en el desarrollo humano ya que tiene doble función: cognitiva por un lado (podemos aprender imitando), y comunicativa por el otro (sirve para mantener y promover interacciones sociales a lo largo del tiempo). En primates no-humanos esta última función había sido poco estudiada y se consideraba inexistente, por lo que un equipo de investigadores observó las interacciones entre chimpancés de un zoológico y sus visitantes y determinó que ambas especies se imitan entre ellas en igual medida. Además, la evidencia obtenida parece indicar que efectivamente la imitación tiene una función comunicativa ya que las interacciones que incluyeron imitaciones duraron más y terminaron convirtiéndose en juegos de imitaciones, los cuales hasta el momento se consideraban exclusivos de la especie humana.
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En este ejemplo, vemos a un primate imitando a nuestro editor en plena revisión. (Fuente)
El zoológico donde se realizaron las observaciones tiene la particularidad que los chimpancés pueden ser observados tanto desde un área al aire libre como desde un área interior en la que pueden interactuar con los visitantes de forma cercana a través de un vidrio. Las interacciones que ocurrieron en esta última zona incluían más imitaciones, lo que sugiere en parte que se trata de una función comunicativa (es más fácil comunicarse con alguien que está a cierta distancia que a gritos, casero, casera, es cosa de verlo en su próxima ida a la feria).
Por cierto, cuando se trata de humanos, los subadultos (vaya que mal nombre para una tribu urbana) masculinos fueron quienes más imitaron a los chimpancés al aire libre, mientras que los niños casi nunca imitaban en este ambiente. Puertas adentro en cambio, estando mucho más cerca de los primates-no-humanos, los niños se convirtieron en los que más interactuaron e imitaron a los chimpancés. Una monada.
ANTHROPOLOGY PRIZE [SWEDEN, ROMANIA, DENMARK, THE NETHERLANDS, GERMANY, UK, INDONESIA, ITALY] — Tomas Persson, Gabriela-Alina Sauciuc, and Elainie Madsen, for collecting evidence, in a zoo, that chimpanzees imitate humans about as often, and about as well, as humans imitate chimpanzees.REFERENCE: “Spontaneous Cross-Species Imitation in Interaction Between Chimpanzees and Zoo Visitors,” Tomas Persson, Gabriela-Alina Sauciuc, and Elainie Madsen, Primates, vol. 59, no. 1, January 2018, pp 19–29.

Mozo, hay una mosca hembra en mi copa

Es importante poner esto en perspectiva para poder entenderlo: todos los seres vivientes se comunican de una u otra forma con kimikos. El Ig Nobel de biología 2018 trata justamente de eso: químicos.
La mosca de la fruta, Drosophila melanogaster, es probablemente el objeto de estudio favorito de científicos (y escolares también). Dentro de estos estudios, hay numerosos intentos por entender y explorar cómo estos organismos son capaces de utilizar olores para poder desde encontrar comida hasta encontrar pareja. El año 2017, Becher y colaboradores lograron demostrar que las hembras producen una hormona sepsual (o feromona pa’ los amigos) llamada con el ameno y simple nombre de (Z)-4-Undecenal (Z4-11Al). Esta feromona es volátil, lo que permite a las hembras comunicarse con los machos para atraerlos y poder hacer mosquitas. Hasta ahora, parece ser un interesante estudio sobre una especie ultra-mega estudiada. ¿Dónde está la gracia? Bueno, los investigadores descubrieron que esta feromona era tan fuerte, que hasta ellos podían distinguirla. Pudiendo así diferenciar a través del olor a machos de hembras y hasta sentirse atraídos por… seguir indagando en este fenómeno.
Ante esta curiosidad, diseñaron un estudio secundario menor dentro del estudio, algo así como una investigception. Este estudio consistía básicamente en intentar entender cómo la nariz humana (no tan privilegiada, salvo por un amigo al que cariñosamente le decíamos «cara de nariz»), a través de la construcción de un panel sensorial, respondía usando los olores de estas moscas. El resultado más interesante es que unos pocos nanogramos (2.4 ng/h) de la Z4-11Al (¡¡0.00000001 gramos!!) eran suficientes para distinguir entre una mosca macho de una hembra. En términos simples, si una hembra de Drosophila melanogaster termina en tu copa de vino, una nariz experta lo detectará sin problemas, arruinando completamente el noble líquido que yace en su interior.
Ahora que ya el vino se arruinó: ¿Qué significa en términos biológicos que los humanos puedan detectar con tanta facilidad una feromona (o aldehídos estructuralmente similares) de una mosca? La respuesta estará, esperamos, en la próxima ceremonia.
BIOLOGY PRIZE [SWEDEN, COLOMBIA, GERMANY, FRANCE, SWITZERLAND] — Paul Becher, Sebastien Lebreton, Erika Wallin, Erik Hedenstrom, Felipe Borrero-Echeverry, Marie Bengtsson, Volker Jorger, and Peter Witzgall, for demonstrating that wine experts can reliably identify, by smell, the presence of a single fly in a glass of wine.REFERENCE: “The Scent of the Fly,” Paul G. Becher, Sebastien Lebreton, Erika A. Wallin, Erik Hedenstrom, Felipe Borrero-Echeverry, Marie Bengtsson, Volker Jorger, and Peter Witzgall, bioRxiv, no. 20637, 2017.

¡Échale escupito! (La evidencia científica que toda madre quería escuchar)

El Ig Nobel de química este año fue para un valioso descubrimiento para la restauración de objetos y pinturas antiguas. Paula Romão y colaboradores en Lisboa, Portugal, le echaron un ojo a las cerdas arraigadas costumbres de los restauradores portugueses, como limpiar policromía con SALIVA. Lo leyó bien, a escupitajo limpio.
Sus argumentos para esta guarrada es que la saliva limpia perfecto capas frágiles de pinturas, por lo que se estudiaron fracciones de saliva con distintos tipos de pintura. Los investigadores tomaron babas fracciones de saliva que se limpiaron de bacterias, aislando la enzima que permite preparar en primera fase nuestra comida, la amilasa. Así que podemos decir que no es TAAAAN asqueroso… ¿O no?
En los experimentos pintaron muestras con témpera, pintura al óleo y con pátinas de oro. La idea era entender si es que realmente la saliva podía sacar polvo, algunas proteínas locas y los lípidos que este contiene (¿se ha dado cuenta que el polvo tiene una grasilla? esa misma). Y todos los test dieron POSITIVO a la saliva. ¿Qué tal?
Así que la próxima vez que vea una mancha, piense dos cosas. Una, que su mamá tenía razón al echarle su limpiá con baba antes de visitar a un pariente o ir al colegio, y lo otro es que con un escupito tenemos la solución infalible, y de paso explicaría por qué los platos de tallarines con salsa quedan más limpios cuando se langüetean, que cuando se lavan de mala gana.
CHEMISTRY PRIZE [PORTUGAL] — Paula Romão, Adília Alarcão and the late César Viana, for measuring the degree to which human saliva is a good cleaning agent for dirty surfaces.REFERENCE: “Human Saliva as a Cleaning Agent for Dirty Surfaces,” by Paula M. S. Romão, Adília M. Alarcão and César A.N. Viana, Studies in Conservation, vol. 35, 1990, pp. 153-155.

Sentadito mejor

Una de las cosas que más llama la atención del artículo científico original que dio pie a esta reseña es que parte con «Thinking Outside The Box». Y sipo. Hablemos de compromiso entre specialistas y pacientes. Pero primero aclaremos que hablaremos de potos y cavidades.
La colonoscopía es un examen endoscópico que se usa para estudiar el recto, intestino grueso y parte del intestino delgado. Se usa una sonda flexible que tiene una cámara en su extremo, la que se introduce por el ano y viaja por el intestino (¿ver el contenido del intestino por una pantalla? ¡Nunca escuchamos nada tan parecido a un matinal!).
Un cirujano especializado en endoscopías, preocupado por la mala fama de los exámenes y el miedo que tienen las personas a realizárselos (situación que muchas veces hace que los pacientes retrasen o suspendan de plano las colonoscopías), investigó una forma más cómoda para hacerlos y de paso se ganó el Ig Nobel de Educación Médica.
Generalmente este examen se realiza con el paciente acostado, pero Akira Horiuchi encontró una sonda usada para exámenes pediátricos que le permitía hacer el examen en posición sentada. Y OBVIO que lo probó consigo mismo (imaginen pedirle a un colega que se saque los pantalones y se siente en una sonda pediátrica “por la ciencia”). Repitió el examen 2 veces más, dándose cuenta que otra cosa es con guitarra (es sólo un dicho, nadie usó un instrumento musical para este examen) y que no era pura cuática cuando cientos de pacientes le decían que unas veces dolía más que otras, sin causa aparente.
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«Día 1, test #1»
La cosa es que esta posición parece prometedora, como para estudiarla y potencialmente modernizar una técnica diagnóstica que es necesaria pero muy incómoda (según nos han contado).
MEDICAL EDUCATION PRIZE [JAPAN] — Akira Horiuchi, for the medical report “Colonoscopy in the Sitting Position: Lessons Learned From Self-Colonoscopy.”REFERENCE: “Colonoscopy in the Sitting Position: Lessons Learned From Self-Colonoscopy by Using a Small-Caliber, Variable-Stiffness Colonoscope,” Akira Horiuchi and Yoshiko Nakayama, Gastrointestinal Endoscopy, vol. 63, No. 1, 2006, pp. 119-20.

¿Manuales? A donde vamos no necesitamos manuales

Nunca en la historia de la humanidad habíamos tenido tanto aparato a nuestra disposición. Desde televisores, microondas, fidget spinners con bluetooth, el betamax de la abuela, y otras tantas cosas que hacen que nuestra vida sea plena y llena de felicidad. Y a la vez, nunca habíamos metido a nuestras casas aparatos tan complicados de usar. Es decir, sopapos y descorchadores requieren cierta técnica, pero poner a la hora el DVD y el microondas y el calefactor eléctrico con un par de botones puede ser bastante menos intuitivo, y por eso, cada fabricante dedica esfuerzo para crear maravillosas piezas de literatura que son traducidas inmediatamente a múltiples idiomas. Ya se quisiera esa eficiencia J.K. Rowling.
Un grupo de investigadores decidió entender si estas brillantes obras de la literatura universal que son distribuidas gratuitamente junto cada aparato electrónico eran leídas. Y los resultados de esto fueron publicados en un artículo titulado «Life Is Too Short to RTFM» (La vida es demasiado corta para leer el puto manual).
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Háblame de medios cartuchones. (Fuente)
Los resultados de su estudio: la mayoría de la gente se salta los manuales. Y no solo eso, es más probable que las mujeres se salten los manuales más frecuentemente que los hombres, y es aún más probable que los menores de 25 años no lean nada y se pongan a machacar botones como enajenados.
También mostró que aquellos con más educación sienten que no necesitan leer manuales, porque están #TapizaosEnConocimiento #SeSabe
Eso respecto de las conductas, pero los investigadores fueron más allá y llegaron extraer las razones de por qué no se leen estas maravillosas obras literarias, y todo parece apuntar a los productos que describen: la gente reportó sensaciones emocionales negativas asociadas al exceso de funciones de los aparatos que los manuales describen, y por el contrario se reportaron emociones positivas asociadas al uso de las funciones centrales de los aparatos. Parece que es mejor dejar de gastar papeles en los dichosos manuales, ya que ni para encender el fuego del asado son útiles.
LITERATURE PRIZE [AUSTRALIA, EL SALVADOR, UK] — Thea Blackler, Rafael Gomez, Vesna Popovic and M. Helen Thompson, for documenting that most people who use complicated products do not read the instruction manual. REFERENCE: “Life Is Too Short to RTFM: How Users Relate to Documentation and Excess Features in Consumer Products,” Alethea L. Blackler, Rafael Gomez, Vesna Popovic and M. Helen Thompson, Interacting With Computers, vol. 28, no. 1, 2014, pp. 27-46.

¿Qué le dijo un caníbal a otro caníbal?

El canibalismo siempre ha sido un tema tabú en la sociedad moderna. Aparte de algunos casos célebres por sus morbosos detalles y uno que otro chiste malo, en general es visto como un comportamiento extinto. Desde el Pleistoceno existe bastante evidencia de conductas caníbales por parte de homininos, los que han sido definidos como un comportamiento nutricional más que cultural. Sin embargo, el estudio realizado por James Cole sugiere que esta práctica no parece ser motivada por una necesidad nutricional, sino que tendría un aspecto más social o cultural.
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Además de inspirar a una de las bandas de Brutal Death Metal más tiernas del mundo.
Para llegar a esta conclusión, se comparó el aporte nutricional de un humano promedio, detallando las calorías de cada parte del cuerpo en una asquerosa, pero informativa tabla con el aporte de otras especies animales comunes a las zonas donde se encontraron los restos humanos canibalizados. La tabla también nos ayuda a calcular el aporte calórico de un sánguche de potito, en el caso que el potito sea humano.
¿El resultado? El aporte nutricional de un humano es comparable al de un mamífero de tamaño similar, sin embargo entrega muchas menos calorías que uno de mayor tamaño como por ejemplo un mamut, un rinoceronte lanudo a algunas especies de ciervos, todas especies conocidas por formar parte de la dieta regular de los homininos, y las que a su vez tienen un retorno de energía mayor (la energía ocupada en cazar un animal de gran tamaño es menor a la que se utilizaría en cazar la cantidad de homininos que entregue la misma cantidad de calorías).
Considerando esto, existen casos en que se puede comprender el canibalismo como un recurso extremo en comunidades en necesidad de alimentación (como una alternativa más «a la mano» que la caza de animales más grandes), y otros en que se concluye un aspecto más ritual o cultural, pero no es tan viable como base alimenticia.
NUTRITION PRIZE [ZIMBABWE, TANZANIA, UK] — James Cole, for calculating that the caloric intake from a human-cannibalism diet is significantly lower than the caloric intake from most other traditional meat diets.REFERENCE: “Assessing the Calorific Significance of Episodes of Human Cannibalism in the Paleolithic,” James Cole, Scientific Reports, vol. 7, no. 44707, April 7, 2017.

Si va a maldecir, entregue las llaves

En época de festividades nacionales, el mensaje que entrega la prensa, el Gobierno y los «amigos en tu camino» es que si va a beber alcohol, pase las llaves. Beber y manejar es considerado una conducta de alto riesgo, y si usted tiene al menos dos dedos de frente, seguro no va a conducir mientras esté alcoholizado. Pero, ¿se imaginan una campaña que nos prohibiera emitir chuchadas mientras manejamos?
Resulta que ese liberador acto de gritarle un par de palabras soeces o levantarle el dedo medio a quien dobla en segunda fila o se cree Toretto, podría no ser tan inofensivo como parece. Al menos eso concluyeron un grupo de cuatro científicas sociales, quienes se preguntaron acerca de la relación entre comportamiento agresivo al manejar y choques o incidentes en el tráfico en conductores españoles (quienes, dicho sea de paso, parecen ser harto menos chuchetas que los chilenos ya que hay un 41,6% que confiesa no putear jamás.
Los resultados mostraron que para quienes conducen, el gritar e insultar, tanto con lenguaje verbal como no verbal (y otras variedades), a otros choferes no es visto como una conducta riesgosa. El estudio concluye que la agresividad al manejar crea situaciones de peligro, puesto que genera malestar, ansiedad y nerviosismo entre conductores y peatones que reciben los insultos, aumentando así las probabilidades que ocurra un accidente. De hecho, el nivel de riesgo es poco más de la mitad que conducir bajo los efectos del alcohol y poco menos que fumar mientras se maneja.
Las autoras proponen campañas de educación vial para reducir la cultura de la chuchada al manejar, y tener conciencia sobre sus riesgos. Así que ya sabe: no se ponga bélico(a) al volante, no todo el mundo maneja tan bien como usted.
PEACE PRIZE [SPAIN, COLOMBIA] — Francisco Alonso, Cristina Esteban, Andrea Serge, Maria-Luisa Ballestar, Jaime Sanmartín, Constanza Calatayud, and Beatriz Alamar, for measuring the frequency, motivation, and effects of shouting and cursing while driving an automobile.REFERENCE: “Shouting and Cursing While Driving: Frequency, Reasons, Perceived Risk and Punishment,” Francisco Alonso, Cristina Esteban, Andrea Serge and Maria-Luisa Ballestar, Journal of Sociology and Anthropology, vol. 1, no. 12017, pp. 1-7.REFERENCE: “La Justicia en el Tráfico: Conocimiento y Valoración de la Población Española” [“Justice in Traffic: Knowledge and Valuation of the Spanish Population”)], F. Alonso, J. Sanmartín, C. Calatayud, C. Esteban, B. Alamar, and M. L. Ballestar, Cuadernos de Reflexión Attitudes, 2005.

El cartero llama dos veces: estampillas para la impotencia

Probablemente haya quienes piensen que esto no es más que una excusa para hacer chistes fáciles de la cintura para abajo con nombres rebuscados, pero no, para nada. De hecho, así lo demuestra el premio de Medicina de este año, entregado a los investigadores John Barry, Bruce Blank y Michel Boileau por usar estampillas para probar si el órgano sexual masculino está funcionando correctamente, en su paper sobre monitoreo de la tumescencia peneal nocturna usando estampillas.
Nuestros lectores filatelistas a esta altura estarán desempolvando sus álbumes, lupas y pinzas, y con justa razón. La propuesta de estos investigadores para detectar si la disfunción eréctil en hombres es de origen psicológico o de origen orgánico es una mejora respecto al método «tradicional» que requería costosas máquinas y supervisión en un hospital (¡durante 3 noches!) para analizar si se producían erecciones involuntarias (y normales) durante el sueño. El enfoque de los investigadores fue aprovechar el prepicado y la capacidad adhesiva de las estampillas, para generar un anillo alrededor del ehmm… objeto bajo estudio que rompiera el prepicado en caso de una erección, lo que demostraría la naturaleza psicológica y no orgánica de la impotencia.
REPRODUCTIVE MEDICINE PRIZE [USA, JAPAN, SAUDI ARABIA, EGYPT, INDIA, BANGLADESH] — John Barry, Bruce Blank, and Michel Boileau, for using postage stamps to test whether the male sexual organ is functioning properly—as described in their study “Nocturnal Penile Tumescence Monitoring With Stamps.”REFERENCE: “Nocturnal Penile Tumescence Monitoring With Stamps,” John M. Barry, Bruce Blank, Michael Boileau, Urology, vol. 15, 1980, pp. 171-172.

¿Sindicatos? Nah, mejor usemos muñecos vudú

Todo el mundo ha tenido alguna vez una jefatura poco agradable, altamente criticada entre colegas, o de plano abusadora. Cuando una persona recibe tratamiento inapropiado por parte de su jefatura, no hay muchas opciones para enfrentar el problema: podría, por ejemplo, discutir. Quizás armar un sindicato o sindicalizarse pueda ser una buena opción. Algunos más afortunados simplemente renunciarían. Otros, quizás la mayoría, se bancaría los malos tratos. Pero hay una alternativa poco convencional que fue investigada por un grupo de economistas y psicólogos de Norteamérica: el uso de muñecos vudú.
La idea es más o menos ésta: así como hay quienes descargan sus sentimientos rabiosos con un puchinbol, su terapeuta u otros (cof cof Twitter cof cof), este grupo de investigadores determinaron que un acto de descarga, a modo de represalia simbólica, con un muñequín que represente a la autoridad en cuestión, alivia el efecto negativo de una supervisión abusiva.
Ahora, este alivio no sólo traería beneficios para el empleado sino también e indirectamente para la organización, ya que la percepción de justicia influyen en el rendimiento y el bienestar de sus trabajadores, por lo que no sería mala idea que en vez o junto a paseos de fin de año en las termas donde todos nos abracemos, se hicieran talleres de confección de Anabelles de género.
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O el muñequito de su preferencia. (Fuente)
Los autores reconocen que la primera política debiera ser de tolerancia cero con las conductas abusivas para evitar sentimientos de injusticia pero, cuando ya existe, una apuñaladita loca puede desactivar estos sentimientos.
ECONOMICS PRIZE [CANADA, CHINA, SINGAPORE, USA] — Lindie Hanyu Liang, Douglas Brown, Huiwen Lian, Samuel Hanig, D. Lance Ferris, and Lisa Keeping, for investigating whether it is effective for employees to use Voodoo dolls to retaliate against abusive bosses.REFERENCE: “Righting a Wrong: Retaliation on a Voodoo Doll Symbolizing an Abusive Supervisor Restores Justice,” Lindie Hanyu Liang, Douglas J. Brown, Huiwen Lian, Samuel Hanig, D. Lance Ferris, and Lisa M. Keeping, The Leadership Quarterly, February 2018.