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Lo ridículo es no entenderlo: Ig Nobel 2016, aportes para reír y pensar

Autor
Fecha de Publicación
2016/09/26
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Ilustración: Kurt Zahn
Hace unos días le contamos sobre los premios Ig Nobel, y la celebración de la investigación improbable. Era importante explicar la razón detrás de esta celebración, y dejar claro que es todo lo contrario a una simple parodia a los premios Nobel, o de premiar investigaciones ridículas e inservibles, como consignaba La Tercera hace unos días (1).
El objetivo es celebrar ideas locas, puestas a prueba de forma graciosa, pero que son sin duda un aporte al conocimiento científico. Investigaciones que te hacen reír, y luego pensar. Porque, como ya lo habíamos comentado, no todo en la ciencia es seriedad o usar un lenguaje raro.
Para contárselos de primera fuente es que quisimos estar presentes en la celebración de la vigésimo sexta entrega el pasado jueves 22 de septiembre. Allí se premiaron a los autores de diez investigaciones en las categorías de Reproducción, Economía, Física, Química, Medicina, Psicología, Paz, Biología, Literatura y Percepción. Varios de los autores de estos trabajos viajaron desde diversas partes del mundo a recibir sus premios. Algunos no quisieron ir a la premiación, a otros la muerte se los impidió (?).
Uno de los galardonados que no quiso asistir fue la empresa Volkswagen, que se llevó para su casa el premio Ig Nobel en la categoría de Química. A pesar de ser un premio, no era precisamente para reconocer el trabajo de la marca, pues fue irónicamente entregado por «resolver el problema del exceso de emisiones contaminantes de los autos de forma automática, electromecánicamente produciendo menos emisiones cada vez que los autos eran evaluados» (2). Sin duda muy cómodo. Es como la canción de Mario Hugo de 31 minutos; «Doggy Style», en donde los perros de Mario tienen un desastre en la casa, el cual se arregla automáticamente cuando él vuelve. Muy conveniente.

Ratones sexys

En la categoría de Reproducción, el premio fue entregado póstumamente a Ahmed Shafik de la Universidad del Cairo por estudiar los efectos de usar pantalones de distintos materiales en la ¡vida sexual de las ratas (3), y por hacer experimentos similares en machos humanos [4].
Sujeto de estudio con unos sensuales pantalones de lana.
La forma en que Shafik hizo este estudio fue poniendo pantalones hechos de poliéster, algodón y lana a ratones machos y ver cómo estos materiales, luego de un tiempo pertinente, influían en la performance sexual:
«En este estudio se sugiere que hay un decrecimiento significativo en el número de intromisiones (if you know what I mean ;) ) y en la tasa de intromisiones por mes (I/M) en las ratas que usaban poliéster y una mezcla de poliéster con algodón luego de 6 y 12 meses de usar los pantalones» dice el autor (4).  Para tener en cuenta.
Otro de los resultados principales del estudio es el siguiente: «los pantalones de algodón puro y de lana mostraron cambios significativos en las tasa de I/M en 6 meses de estudio y un incremento significativo luego de 12 meses, en comparación a las lecturas previas» (4).
Un detalle importante que podría explicar estos cambios, es que en el estudio se observa que el poliéster de los pantalones genera cargas electroestáticas en el área escrotal y en el pene, lo que podría ser tremendamente perjudicial y por lo tanto podría inhibir la actividad sexual, cosa que no ocurre con el algodón o la lana. Entonces, pensando en el éxito reproductivo, no es conveniente para las ratas andar «a lo gringo» si usan pantalones que contengan poliéster.
Ahora, usted me dirá: «ya, pero eso solo pasa en ratones», y bueno, hemos usado anatomía comparada para estudiar muchas cosas, ¿por qué no usarla en conductas sexuales?
Efectivamente, como le contamos en un inicio, Shafik también hizo el mismo estudio en humanos, con resultados similares, y consecuencias graves respecto al uso de ciertos materiales en el área genital:
«En este estudio hemos demostrado efectos negativos de los pantalones con poliéster en la actividad sexual en humanos. En estudios previos, se había sugerido un efecto de pulsación de alto voltaje en las células en suspensión. La exposición a pulsos de alto voltaje (unos pocos kilovolts/centímetro) en los eritrocitos humanos, causa una hemólisis (es decir, destrucción de los glóbulos rojos) total, y esta hemólisis es por efecto del campo eléctrico»(4).
Es decir, el efecto no es despreciable. Ahora entiende porqué es bueno a la hora de amar usar calzoncillos de algodón, o en su defecto, algo mucho más sexy: de lana. Aguante el calzoncillo chilote (?).

El caballo blanco de Napoléon

En la categoría de Física, el premio recayó en el equipo multinacional de España, Hungría, Suecia y Suiza conformado por Gábor Horváth, Miklós Blahó, György Kriska, Ramón Hegedüs, Balázs Gerics, Róbert Farkas, y Susanne Åkesson que mostraron y entendieron porqué los caballos blancos son los caballos a los cuales los mosquitos pican menos (5). Su estudio trata sobre el problema global de la interacción entre mosquitos que se alimentan de sangre y animales. Esta interacción nociva tiene consecuencias nefastas para los animales, desde dermatitis hasta pérdida de peso corporal, así como para la industria alimenticia por sus efectos en la producción de leche y carne. Ya no suena tan tonto el estudio, ¿no?
El equipo se dio cuenta de que, en las poblaciones de equinos que usaron para su estudio, los caballos blancos eran menos picados por mosquitos que los caballos negros o cafés. Esta observación, que se ve trivial y anecdótica, es en verdad bastante profunda: ¡los mosquitos diferencian a los caballos por cómo la luz interactúa con ellos!
Para validar esta hipótesis, el equipo estudió la luz reflejada en la piel de los caballos midiendo su polarización, una propiedad de las ondas electromagnéticas y de otras ondas como las elásticas. La polarización nos dice cómo se orienta la cantidad que va oscilando en la onda, que en este caso es la luz, con respecto a un eje en particular. Increíblemente, a los mosquitos los atrae la luz horizontalmente polarizada (como a casi todos los insectos que se reproducen en el agua). Como deben adivinar, la luz reflejada por los caballos blancos tiene una componente con polarización horizontal muy baja. En comparación, en los caballos negros la luz reflejada tiene con una componente con polarización horizontal mucho más grande, lo que atrae a los mosquitos que succionan sangre.
Ahora, ¿a quién le importa esto? Bueno, quizá a usted cuando camine por un ciénaga o por un páramo con mucho sol y humedad. Recuerde entonces: vístase de blanco, o por último, haga como una cebra y vístase a rayas. ;)

Rocas con personalidad

En la categoría de Economía, el premio fue para Mark Avis, Sarah Forbes y Shelagh Ferguson, por evaluar la percepción de la «personalidad de las rocas» (6) desde el punto de vista de ventas y perspectivas de marketing.
Roca con personalidad
Este estudio se basa en un concepto que data de los años 50’ (Gardnet & Levy, 1955), llamado Brand Personality (BP) o la personalidad de una marca, la cual se define explícitamente como «un conjunto de características humanas asociadas a una marca». No es raro, tratamos de humanizar todo, vemos caras y formas orgánicas conocidas en cosas aleatorias usualmente inertes (fenómeno conocido como pareidolia), por lo que los economistas consideran muy importante la «personalidad» que se le atribuye a una marca de acuerdo a la percepción de ciertas características. Quién formalizó esta idea fue Anker en 1997, el cual dijo (léalo con la voz de Morgan Freeman):
«...nos gustaría que pienses en cada marca como si fuera una persona. Esto podría sonar inusual, pero piensa en características humanas asociadas a cada marca. Estamos interesados en saber qué tipo de personalidad o característica humana se te viene a la mente cuando piensas en una marca en particular»
Entonces, usaron imágenes de rocas y preguntaban a la gente qué característica humana o de personalidad le atribuyen. Viendo estas rocas, que son las mismas que usaron en el estudio, ¿se le ocurre algo?
Figura original del artículo.
Si luego de leer que este estudio se basa en intentar darle «personalidad a las piedras» se rió, pero ahora lo hicimos pensar, quiere decir que los Ig Nobel lo hicieron de nuevo.

Otros premios de esta entrega:

Psicología:

Captura título del artículo
El premio fue para Evelyne Debey, Maarten De Schryver, Gordon Logan, Kristina Suchotzki, y Bruno Verschuere por preguntar a miles de mentirosos qué tan a menudo mienten (7), e intentar decidir cuando creer en estas respuestas.

Paz:

Captura título del artículo.
Los laureados fueron Gordon Pennycook, James Allan Cheyne, Nathaniel Barr, Derek Koehler, y Jonathan Fugelsang por su académico estudio llamado “On the Reception and Detection of Pseudo-Profound Bullshit”. (8), o en español «Sobre la recepción y detección de bazofias pseudo-profundas».

Literatura:

El ganador fue Fredrik Sjöberg, por su trabajo autobiográfico de tres volúmenes sobre el placer de recolectar moscas muertas, y moscas que aún no están muertas. (Pleasures of collecting flies that are dead (9))

Percepción:

Captura título del artículo.
Finalmente, el premio de percepción fue para Atsuki Higashiyama y Kohei Adachi, por investigar si las cosas lucen distinto cuando te agachas y cuando las miras entre las piernas. (10)
Puede revisar la lista completa de ganadores acá.

Referencias

1.
«Parodia al Nobel premia a las 10 investigaciones más ridículas del año». La Tercera, Disponible en: www.latercera.com
2.
EPA. Volkswagen Light Duty Diesel Vehicle Violations for Model Years 2009-2016. Disponible en: https://www.epa.gov/vw
3.
Shakif A, 1993, Effects of Different Types of Textiles on Sexual Activity, Eur. Urol 24: 375-380.
4.
Shakif A, 2009, Effect of Different Types of Textiles on Male Sexual Activity, Archieves of Andrology, 37: 111-115.
5.
Gábor Horváth, Miklós Blahó, György Kriska, Ramón Hegedüs, Balázs Gerics, Róbert Farkas, Susanne Åkesson,  2010, An unexpected advantage of whiteness in horses: the most horsefly-proof horse has a depolarizing white coat, Proceeding of the Royal Society B. DOI: 10.1098/rspb.2009.2202
6.
Avis Mark, Sarah Forbes ,and Shelagh Ferguson,2014, The Brand Personality of Rocks: A Critical Evaluation of a Brand Personality Scale, Marketing Theory, vol. 14, no. 4, 2014, pp. 451-475.
7.
Debey Evelyne, Maarten De Schryver, Gordon D. Logan, Kristina Suchotzki, and Bruno Verschuere, 2015, From Junior to Senior Pinocchio: A Cross-Sectional Lifespan Investigation of Deception , Acta Psychologica, vol. 160, 2015, pp. 58-68.
8.
Pennycook Gordon, James Allan Cheyne, Nathaniel Barr, Derek J. Koehler, and Jonathan A. Fugelsang, 2015, On the Reception and Detection of Pseudo-Profound Bullshit, Judgment and Decision Making, Vol. 10, No. 6, November 2015, pp. 549–563.
9.
"The Fly Trap" is the first volume of Fredrik Sjöberg's autobiographical trilogy, "En Flugsamlares Vag" ("The Path of a Fly Collector"), and the first to be published in English. Pantheon Books, 2015, ISBN 978-1101870150.
10.
Atsuki Higashiyama and Kohei Adachi, 2006, Perceived size and Perceived Distance of Targets Viewed From Between the Legs: Evidence for Proprioceptive Theory, Vision Research, vol. 46, no. 23, pp. 3961–76.