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El pa√≠s que estalla cada 40 a√Īos

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Fecha de Publicación
2019/10/29
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ūüźą
Agradecimientos a Mariel Ardilla por este post, y a sus gatos que le dieron inspiración y le soplaron algo de bibliografía.
La esperanza de vida de una persona nacida en Chile hoy es de 79,5 a√Īos. Eso quiere decir que a esta persona probablemente le toque vivir al menos 5 terremotos y 2 crisis pol√≠ticas de gran nivel.
Porque, aunque no seamos griegos ‚ÄĒquienes cre√≠an que la historia es c√≠clica‚ÄĒ, lo cierto es que nuestro pa√≠s, en t√©rminos sociales, es una olla a presi√≥n que estalla aproximadamente cada 40 a 45 a√Īos.
¬ŅDesde cu√°ndo ocurren estos estallidos? Mucha gente nos recuerda que han pasado 46 a√Īos desde 1973 y que las d√©cadas de 1920 y 1930 tambi√©n fueron una √©poca de gran inestabilidad pol√≠tica coronadas por una terrible crisis econ√≥mica. Pero el asunto empez√≥ mucho antes. Viajemos a mediados del siglo XIX.

Bajo la bota de Santiago

1810 a 1860
Si miramos nuestra historia republicana, luego de las guerras de independencia, las primeras crisis sociales y políticas importantes fueron las de 1851 y 1859. Los dos quinquenios de Manuel Montt estuvieron cargados de protesta social por parte de los liberales, los artesanos y las provincias.
Para 1851, los grandes protagonistas fueron Francisco Bilbao, Santiago Arcos y La Sociedad de la Igualdad, una asociación fundada el 14 de abril de 1850 por Bilbao y Arcos que agrupaba a parte de la elite liberal de mediados del siglo XIX y a artesanos. La Sociedad de la Igualdad fue uno de los primeros espacios de convergencia entre ambos grupos (1, 2, 3).
Las primeras asociaciones de artesanos levantaron la voz principalmente por tres motivos: no poder votar, la existencia de las Guardias Cívicas y la falta de resguardo hacia las viudas de los artesanos o de aquellos que sufrieran discapacidad.
Deteng√°monos un momento en el punto de las Guardias C√≠vicas, ya que merece un par de l√≠neas. Estas guardias, de origen colonial, estaban constituidas por civiles obligados a cumplir funciones de patrullaje y a servir como una suerte de primer batall√≥n en caso de conflictos internos. Fue durante el decenio de Jos√© Joaqu√≠n Prieto (1831-1841) ‚ÄĒcon Diego Portales como principal figura pol√≠tica‚ÄĒ que las Guardias C√≠vicas se regularon y regularizaron sus funciones.
La Constituci√≥n de 1833 estableci√≥ la obligatoriedad de servir en las Guardias C√≠vicas y se les asign√≥ un presupuesto permanente. Los milicianos, de entre 14 y 50 a√Īos, recib√≠an instrucci√≥n militar una vez a la semana y deb√≠an costearse su propio uniforme. Sirvieron como brazo de defensa del gobierno de turno, incluso en levantamientos de aquellas asociaciones donde tambi√©n eran miembros, como la misma Sociedad de la Igualdad. Las Guardias C√≠vicas estuvieron en servicio activo pr√°cticamente hasta que se instaur√≥ el Servicio Militar obligatorio en 1900 (4, 5).
1851 tuvo 2 conflictos importantes: la represi√≥n a la Sociedad de la Igualdad en abril y el levantamiento de La Serena y Concepci√≥n en septiembre. Ambos conatos los gan√≥ el gobierno centralista. En 1859, a fines del segundo gobierno de Manuel Montt, hubo un nuevo levantamiento ‚ÄĒrecordemos que entre 1831 y 1871 no hay 4 gobiernos de 10 a√Īos (los famosos decenios), sino que hay 4 presidentes con 2 gobiernos cada uno pues estaba permitida la reelecci√≥n‚ÄĒ.
Las provincias fueron esta vez las responsables del levantamiento de 1859. En particular, Copiap√≥: ¬ęLos rebeldes copiapinos, liderados por el joven magnate minero Pedro Le√≥n Gallo, crearon un ej√©rcito y una moneda propia y declararon ‚Äúroto el pacto social‚ÄĚ que los un√≠a con Chile hasta que se realizara una Asamblea Constituyente¬Ľ (6). Pero las demandas de mayor autonom√≠a para las provincias se vieron frustradas cuando el ej√©rcito rebelde fue derrotado en la batalla de Cerro Grande el 29 de abril, en las cercan√≠as de La Serena. Santiago aplast√≥ el √ļltimo gran levantamiento regional del siglo XIX.

Esa sí que fue guerra

1850 a 1901
Saltemos en el tiempo a 1891. Tras la Guerra del Pac√≠fico ‚ÄĒo Guerra del Salitre, como es estudiada por la historiograf√≠a peruana y boliviana‚ÄĒ, las arcas fiscales aumentaron considerablemente. No porque el salitre haya pasado a manos del estado chileno, sino porque las otroras salitreras peruanas y bolivianas ahora se encontraban en territorio chileno, as√≠ que los impuestos se recaudaban ac√°.
La avalancha de ingresos le permiti√≥ al Estado construir una gran cantidad de infraestructura p√ļblica: liceos, hospitales, ferrocarriles, caminos y por cierto, su emblema indiscutido: el viaducto del Malleco. Pero el enriquecimiento no era solo del Estado: tambi√©n lo hac√≠an quienes invirtieron en salitre y que ten√≠an, a su vez, esca√Īos en el parlamento.
No nos meteremos en la pugna pol√≠tica de la guerra misma. Basta decir que la √©lite apostada en el Congreso no vio con buenos ojos que el presidente de la √©poca, Jos√© Manuel Balmaceda, quisiera estatizar el salitre e invitara a los espacios de poder a si√ļticos nuevos, fuera de ‚ÄúLa fronda‚ÄĚ. La tozudez de ambos bandos llevaron a que en 1891 el Congreso y la Armada se enfrentaran al presidente y el Ej√©rcito (7).
Inauguración del viaducto del Malleco, 25 de octubre de 1890.
La Guerra Civil de 1891 termin√≥ con dos congresos sesionando en paralelo y con un presidente derrotado: ¬ęBalmaceda reconoci√≥ su derrota y dimiti√≥ de su cargo el 29 de agosto de 1891, entregando el mando del pa√≠s al general Manuel Baquedano. Ese mismo d√≠a se dio comienzo a un violento saqueo a las residencias de destacados balmacedistas, en la ciudad de Santiago y otras ciudades¬Ľ‚ÄĚ (8). Balmaceda se suicid√≥ el 19 de septiembre de 1891, un d√≠a despu√©s del fin constitucional de su mandato (9, 10, 11).

#NoEsLaForma

1890 a 1933
La Guerra Civil de 1891 trajo a la palestra nuevos actores sociales y nuevas demandas. Las Mutuales, pioneras en la asociatividad de los trabajadores, abrieron el camino para la aparición de las Sociedades de Socorros Mutuos, las Filarmónicas y Mancomunales, antecedente directo de los sindicatos. Los trabajadores ya organizados se levantaron de manera masiva en la Huelga General de 1890 y de ahí en más las huelgas se fueron sucediendo, en particular entre 1903 y 1916 (12). Los gobiernos de la época, probablemente diciendo #NoEsLaForma, reprimieron violentamente las manifestaciones. El hecho más sangriento fue la recordada matanza de la escuela de Santa María de Iquique, en 1907.
La bonanza salitrera puso en evidencia las dos caras de una moneda bastante desigual. Mientras la √©lite festinaba en sus palacetes al son de la m√ļsica y la est√©tica de la Belle √Čpoque, la mayor parte de la poblaci√≥n a duras penas sobreviv√≠a a la llamada Cuesti√≥n Social. Conventillos, hacinamiento, enfermedades, alcoholismo y prostituci√≥n infantil son solo algunos de los padecimientos de los m√°s pobres. Mientras m√°s rico era el Estado y la √©lite, m√°s pobres eran los pobres.
Entre ambos mundos, se asomaba una clase media emergente, la que estaba constituida por migrantes tra√≠dos por el Estado y sus descendientes, profesionales, funcionarios p√ļblicos y militares educados tras la reforma del ej√©rcito impulsada desde 1892 bajo el br√≠o prusiano. El crecimiento de esta nueva clase aport√≥ con nuevos ingredientes para un nuevo estallido de la olla a presi√≥n.
A todo lo anterior, sumemos la llamada Crisis del Centenario: en medio de las celebraciones de los primeros 100 a√Īos vida independiente, un grupo de intelectuales ‚ÄĒentre los que hab√≠a escritores, profesores, pol√≠ticos, abogados y m√©dicos‚ÄĒ, cuestionaron severamente la opulencia del Estado. Para este grupo, el ¬ęparlamentarismo a la chilena¬Ľ hab√≠a enfrentado el problema de la Cuesti√≥n Social con precariedad, ya que la caridad enarbolada por el Partido Conservador y la Iglesia Chilena no ten√≠a como objetivo hacer mejoras sociales, sino paliar culpas personales.
La llegada de Arturo Alessandri a la presidencia trajo las promesas y esperanzas de una serie de reformas sociales. Al son del ¬ęCielito lindo¬Ľ, el Le√≥n de Tarapac√° se propuso aliviar las condiciones de los m√°s pobres a fin de levantar y mejorar la ¬ęraza chilena¬Ľ. Poco de eso pudo hacer. El Congreso pon√≠a freno a cada reforma, dilat√°ndola con eternas discusiones parlamentarias.
Eso, hasta el 3 de septiembre de 1924. Ese d√≠a un grupo de oficiales militares j√≥venes, encabezados por Carlos Ib√°√Īez del Campo, irrumpieron en el Congreso donde se discut√≠a la instauraci√≥n de la dieta parlamentaria, proyecto que, como es de suponer, no tardaron en aprobar, a diferencia de una serie de leyes sociales y militares que ten√≠an como objetivo mejorar la situaci√≥n del ej√©rcito y de sus integrantes. ‚ÄúHacia fines de 1923, el Ejecutivo hab√≠a enviado al Congreso una serie de proyectos de car√°cter militar: proyecto de c√≥digo penal militar; reorganizaci√≥n del Ej√©rcito; Comando √ļnico (con amplias atribuciones para el Inspector General del Ej√©rcito); aumento de sueldos; ley de retiro; ley de ascensos‚ÄĚ.
El Ministro de Guerra, Gaspar Moya, los quiso expulsar (posiblemente diciéndoles también #NoEsLaForma) sin éxito. Los militares desenvainaron sus sables y los hicieron resonar contra el mármol del piso.
Cinco días después, entre el 8 y 9 de septiembre, el parlamento aprobó gran parte de las reformas sociales de Alessandri. Así fue como nacieron las leyes de accidentes del trabajo y seguro obrero, se impuso la jornada laboral de ocho horas y la regulación del contrato colectivo, entre otras.
A los oficiales j√≥venes se sumaron los ¬ęoficiales viejos¬Ľ ‚ÄĒes decir, los formados antes de la reforma de 1892‚ÄĒ Luis Altamirano, Francisco Neff y Juan Pablo Bennett. Estos finalmente asumieron el poder el 11 de septiembre de 1924 (s√≠, algo raro pasa con esa fecha): ese d√≠a comenz√≥ una larga crisis que se extendi√≥ hasta 1932.
Todo lo que pas√≥ en esos ocho a√Īos es un real cachip√ļn de pulpos, as√≠ que resulta muy dif√≠cil poder explicarlo en poco tiempo. Ser√≠a necesario un resumen como el de la serie Years and Years. Pero s√≠ podemos decirles que lo que parti√≥ con el ¬ęruido de los sables¬Ľ en 1924 termin√≥ en julio de 1931 con Carlos Ib√°√Īez del Campo dejando el poder en manos del presidente del senado mientras escapaba a Argentina.

¬ŅC√≥mo fue posible eso?

1920 a 1940
Tras el golpe de los ¬ęoficiales viejos¬Ľ del 11 de septiembre de 1924, los oficiales j√≥venes que hab√≠an iniciado todo el 3 de septiembre fueron marginados del poder. Entonces hicieron lo posible para que Alessandri volviera, lo que se tradujo en un nuevo golpe a inicios de 1925.
Tras el retorno de Alessandri en marzo de 1925, la convivencia con Ib√°√Īez se hizo insostenible y tras la aprobaci√≥n de la nueva constituci√≥n de 1925 termin√≥ renunciando por segunda vez. Se llam√≥ a elecciones y Emiliano Figueroa sali√≥ triunfante. Pero Figueroa tuvo que compartir el poder con Ib√°√Īez quien, como Ministro del Interior, le hizo la vida a cuadritos.
El gobierno, la mano de Ib√°√Īez en realidad, ¬ęorden√≥ el arresto domiciliario del presidente de la Corte Suprema, Javier √Āngel Figueroa, hermano del presidente de la Rep√ļblica. El 7 de abril [de 1927], Emiliano Figueroa pidi√≥ un permiso constitucional para alejarse de su cargo durante dos meses, siendo subrogado como vicepresidente por el Ministro del Interior... Carlos Ib√°√Īez. Ese mismo d√≠a, este √ļltimo firm√≥ el decreto que declar√≥ vacante el cargo de ministro de la Corte Suprema que ocupaba Javier √Āngel Figueroa. Finalmente, el 4 de mayo [de 1927], Emiliano Figueroa renunci√≥ a la Presidencia de la Rep√ļblica¬Ľ.
El 22 de mayo de 1927 hubo una nueva elecci√≥n presidencial (ab√ļrrete, poh, Titi) donde Ib√°√Īez fue candidato √ļnico y gan√≥ (no como otros que corren solos y salen segundos).
Ib√°√Īez gobern√≥ hasta julio de 1931 con m√°s tintes de dictadura que de democracia. De la mano del ¬ęCongreso Termal¬Ľ (del que podemos conversar en extenso en otra oportunidad), moderniz√≥ el Estado a punta de decretos, con detenci√≥n y exilio de opositores. Ni su antiguo camarada Marmaduke Grove se salv√≥: fue dado de baja del ej√©rcito y lo mand√≥ relegado a Rapa Nui.
Despu√©s de la crisis econ√≥mica de 1929 y del colapso de 1931, Ib√°√Īez renunci√≥ a la presidencia. Dej√≥ el poder en manos de Presidente del Senado, Pedro Opazo Letelier, y escap√≥ a Argentina. 12 muertos y m√ļltiples marchas sellaron su salida.
Como puede ver, el per√≠odo de 1924 a 1932 est√° lleno de intrigas, complots y traiciones. Quienes en un momento fueron amigos, al a√Īo siguiente podr√≠an estar en veredas opuestas. Pero la cosa tampoco se estabiliz√≥ luego de que el General le hiciera caso al hashtag #Ib√°√ĪezRenuncia: a la crisis de 1931 le siguieron nuevas elecciones, un nuevo golpe, la Rep√ļblica Socialista de los 12 d√≠as y nuevamente la vuelta al poder de Arturo Alessandri por el per√≠odo 1932-1938. Esta vez, Alessandri s√≠ pudo terminar su gobierno, no sin antes te√Īirlo nuevamente de sangre con la matanza del Seguro Obrero el 5 de septiembre de 1938.
De esa crisis nos saltamos a la de 1973, que es historia conocida. Y, que de hecho, sigue siendo historia viva.

Lo estamos pasando muy bien

1970 a 2018
46 a√Īos han transcurrido desde el bombardeo a la Moneda por parte de las Fuerzas Armadas.
Durante ese período, la dictadura reprimió, torturó, secuestró, exilió, exoneró y asesinó a miles de personas en Chile (incluso a algunas fuera de Chile). Las empresas del Estado fueron vendidas a precio de huevo a privados, los pobres fueron relegados a los extremos de las ciudades. El neoliberalismo, el sistema económico propuesto por Milton Friedman e importado por los famosos Chicago Boys, se implantó en Chile a punta de fusil. El individualismo y la idea de que el consumo traería la felicidad empezó a transformar el estilo de vida en Chile. Los Prisioneros lo explican muy bien en esta canción de 1986:
Como puedes ver las vitrinas est√°n llenas de cosas que comprar En sus autos la gente va feliz a trabajar No hay problemas ni necesidad Este lugar es ideal Todos tenemos mucho dinero para gastar Compramos en el Parque Arauco y en el Almac Nada es muy caro si se trata de nuestra Felicidad
Para nuestros lectores m√°s j√≥venes: el Almac era uno de los supermercados m√°s pitucos en la d√©cada de 1980, algo as√≠ como el Jumbo Bilbao de los ‚Äė80. En ese entonces, la idea de tener supermercados en cada barrio, sobre todo en comunas populares, era algo absolutamente impensable.
Cuando lleg√≥ la democracia en 1990, m√°s de un 38% de la poblaci√≥n viv√≠a bajo la l√≠nea de la pobreza y la desigualdad social era a√ļn mayor que hoy. Y, si bien tanto la pobreza como la desigualdad han disminuido mucho estas √ļltimas tres d√©cadas, las personas viven en una precariedad constante: un despido, un problema grave de salud o la jubilaci√≥n son situaciones que generan un gran impacto socioecon√≥mico en las familias. Incluso alguien que haya tenido una buena situaci√≥n econ√≥mica puede caer en la pobreza debido a esos factores.
Sin embargo, en estos casi treinta a√Īos, los aspectos fundamentales del sistema social y econ√≥mico apenas se han tocado (pensiones, salud, educaci√≥n, privatizaciones, Estado subsidiario) y se ha puesto una atenci√≥n desmedida en indicadores como el crecimiento macroecon√≥mico y el consumo individual, como si esto bastara para alcanzar el bienestar.
¬ŅPor qu√© nunca se modific√≥ de forma sustancial el sistema? Resulta dif√≠cil determinar los factores m√°s importantes. Se puede decir que durante los primeros 8 a√Īos de la llamada ¬ętransici√≥n¬Ľ, Pinochet estaba con la mirada fija en el Palacio de la Moneda, con los tanques listos para salir a las calles a la primera fruncida de cejas que le hicieran (recordemos ¬ęEl Boinazo¬Ľ por los pinocheques). Se puede decir que la Concertaci√≥n fue cobarde o le acomodaba m√°s pactar y transar. O que en el Congreso la derecha dura ‚ÄĒque hab√≠a participado activamente en la dictadura‚ÄĒ manten√≠a gran fuerza gracias al sistema binominal y los senadores designados. Se puede decir que en la d√©cada de 1990 se desarticularon las estructuras que lucharon contra la dictadura.
Puede ser todo eso en conjunto u otros factores no considerados. Lo cierto es que, en 2019, resulta complejo afirmar en qué momento se comenzó a hacer lo indebido o se dejó de hacer lo correcto.

Pero no son 30 pesos, son 30 a√Īos

O incluso m√°s si contamos desde la creaci√≥n de las AFP, de la Constituci√≥n de 1980, las isapres, la municipalizaci√≥n de la educaci√≥n y una serie de medidas que han llevado a gran parte de los chilenos a endeudarse para comer y a muchos a morir esperando atenci√≥n m√©dica en la salud p√ļblica o a organizar bingos y completadas para pagar las millonarias deudas cl√≠nicas. Hoy, 46 a√Īos despu√©s del √ļltimo golpe de Estado, cumpliendo con los ciclos de la historia de Chile, la olla a presi√≥n nuevamente estall√≥.
El origen de los problemas sociales por los que la ciudadan√≠a se est√° manifestando no est√° en el actual gobierno. Pero muchos de sus (a√ļn) ministros colaboraron con la dictadura militar y es innegable que altos funcionarios de esta administraci√≥n no han hecho sino burlarse del movimiento y profundizar todav√≠a m√°s la brecha entre ricos y pobres.
Todo se inició con un meme llamando a los estudiantes a evadir el pago del metro. Una semana después (a estas alturas, el día de la marmota), Chile estuvo en estado de emergencia casi nacional, con más de 18 muertos, 20 personas desaparecidas, toque de queda en varias ciudades, militares en las calles y protestas hasta en Talca, Las Condes y Lo Barnechea.
Uno de los memes invitando a la evasi√≥n en el metro y que dio origen a uno de los movimientos sociales m√°s grandes de las √ļltimas d√©cadas.
La crisis de 2019 parti√≥ como la de 1949 (la llamada ¬ęRevoluci√≥n de la Chaucha¬Ľ) y deriv√≥ en la de 1957 (¬ęLa Batalla de Santiago¬Ľ). Si sigue escalando a nivel pol√≠tico, ¬Ņterminar√° acaso como la de 1931?
La Revolución de la Chaucha, 1949.

Guía rápida de historia para no historiadores

Hitos
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1810-1826: Guerras de Independencia
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1851: Revolución de 1851 (jornada del 20 de abril y levantamiento de la Serena y Concepción en septiembre)
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1859: Revolución de 1859 (Levantamiento regionalista liderado por Copiapó)
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1879-1883: Guerra del Pacífico
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1891: Guerra Civil de 1891 (Batallas de Concón -21 de agosto- y de Placilla -28 de agosto)
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1890: Huelga General (Julio 1890)
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1903: Huelga portuaria de Valparaíso (12 y 13 de mayo)
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1905: 22 de octubre. Huelga de la carne, Santiago
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1906: 6 de febrero. Matanza en la plaza Colón, Antofagasta
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1907: 21 de diciembre. Matanza de la Escuela de Santa María de Iquique
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1920: 25 de junio. Elección donde ganó Arturo Alessandri Palma
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1924: 3 de septiembre: El Ruido de los Sables
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8-9 septiembre: aprobación de leyes sociales por parte del congreso
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11 de septiembre: Junta militar encabezada por Luis Altamirano, Francisco Neff y Juan Pablo Bennett. Se cerró el Congreso
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1925: 23 de enero. Golpe para derrocar a la Junta Militar liderada por Carlos Ib√°√Īez del Campo. En Marzo retorn√≥ Alessandri al poder.
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8 de septiembre: promulgaci√≥n de la Constituci√≥n Pol√≠tica de la Rep√ļblica de Chile
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1 de octubre: Segunda renuncia de Alessandri
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24 de octubre: Elección presidencial. Ganó Emiliano Figueroa (71,53%) a José Santos Salas (28,47%)
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1927: 9 de mayo. Renuncia de Emiliano Figueroa a la presidencia de la rep√ļblica
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22 de mayo. Elecci√≥n de Carlos Ib√°√Īez del Campo como candidato √ļnico
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1930: 2 de marzo. Elecci√≥n del ‚ÄúCongreso Termal‚ÄĚ
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1931: 26 de julio. Renuncia de Carlos Ib√°√Īez del Campo
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4 de octubre: Elecciones presidenciales donde ganó Juan Esteban Montero
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1932: 4 de junio: La Rep√ļblica Socialista
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16 de junio: Carlos D√°vila se proclama como Presidente Provisional de la Rep√ļblica Socialista hasta el 13 de septiembre
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30 de octubre: Elecciones presidenciales. Ganó Arturo Alessandri
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1949: La Revolución de la chaucha (16 y 17 de agosto)
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1957: La Batalla de Santiago (2 y 3 de abril)
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1973: Golpe de Estado e inicio de Dictadura Militar (11 de septiembre de 1973)
Gobiernos
Rep√ļblica Autoritaria
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1831-1841: José Joaquín Prieto
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1841-1851: Manuel Bulnes
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1851-1861: Manuel Montt
Rep√ļblica Liberal
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1861-1871: José Joaquín Pérez
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1871-1876: Federico Err√°zuriz Za√Īartu
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1876-1881: Aníbal Pinto
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1881-1886: Domingo Santa María
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1886-1891: José Manuel Balmaceda
Parlamentarismo
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1891-1896: Jorge Montt
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1896-1901: Federico Err√°zuriz Echaurren
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1901-1906: Germ√°n Riesco
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1906-1910: Pedro Montt
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1910-1915: Ramón Barros Luco
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1915-1920: Juan Luis Sanfuentes
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1920-1924: Arturo Alessandri Palma
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1924-1925: Junta Militar de Gobierno (11 de Septiembre a 23 de enero)
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1925: Retorno de Alessandri (marzo) /Renuncia de Alessandri (octubre)
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1925-1927: Emiliano Figueroa
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1927-1931: Dictadura de Carlos Ib√°√Īez del Campo
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1931-1932: Juan Esteban Montero
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1932: Rep√ļblica Socialista (4-16 de junio)
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Carlos D√°vila, Presidente provisional de la Rep√ļblica Socialista (16 junio - 13 de septiembre)
Presidencialismo
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1932-1938: Arturo Alessandri Palma (segundo gobierno)
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1938-1942: Pedro Aguirre Cerda
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1942-1946: Juan Antonio Ríos
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1946-1952: Gabriel Gonz√°lez Videla
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1952-1958: Carlos Ib√°√Īez del Campo
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1958-1964: Jorge Alessandri Rodríguez
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1964-1970: Eduardo Frei Montalva
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1970-1973: Salvador Allende
1973-1990: Dictadura Militar
Concertación
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1990-1994:Patricio Aylwin
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1994-2000: Eduardo Frei Ruiz-Tagle
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2000-2006: Ricardo Lagos
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2006-2010: Michelle Bachelet
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2010-2014: Sebasti√°n Pi√Īera (primer gobierno)
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2014-2018: Michelle Bachelet (segundo gobierno)
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2018- (...): Sebasti√°n Pi√Īera (segundo gobierno)

Referencias

1.
Rafael Vial, Manuel Bilbao, Eusebio Lillo. El Amigo del pueblo: a√Īo I, n√ļmero 6 - Memoria Chilena [Internet]. Memoria Chilena: Portal. 1850 [citado 29 de octubre de 2019]. Disponible en: http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-546316.html
2.
Benjam√≠n Vicu√Īa Mackenna. Historia de la jornada del 20 de abril de 1851: una batalla en las calles de Santiago - Memoria Chilena [Internet]. Memoria Chilena: Portal. 1878 [citado 29 de octubre de 2019]. Disponible en: http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-341608.html
3.
Evaristo del Campo, Francisco Angel Ramírez. Motin de San Felipe i Estado de sitio - Memoria Chilena [Internet]. Memoria Chilena: Portal. 1850 [citado 29 de octubre de 2019]. Disponible en: http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-341610.html